Miami (EE.UU.), 21 ago (EFE).- Tras tres días en el agua y en la víspera de cumplir 63 años, la estadounidense Diana Nyad se vio hoy obligada a desistir en su tercer intento de cruzar a nado de Cuba a Florida (Estados Unidos) sin la protección de una jaula antitiburones, una hazaña que habría hecho historia.
"Durante una larga discusión con el núcleo de su equipo, (Nyad) se dio cuenta de que los obstáculos en su contra eran demasiado grandes y acordó de madrugada ir a Cayo Hueso (Florida) en barco, por el bien de la seguridad de su equipo y de ella misma", explicó hoy su grupo de apoyo en el blog de esta aventura.
La noticia de su retirada fue difundida a las 7.42 de hoy (11.42 GMT) y en un principio no se ofrecieron detalles sobre la hora en que se tomó esa decisión. Unas horas más tarde su equipo reveló que la salida del agua había tenido lugar a las 00.55 hora local (04.55 GMT).
Esta era la tercera vez que la veterana nadadora intentaba cruzar a nado los 160 kilómetros del estrecho de Florida sin la asistencia de una jaula que la protegiera de los ataques de los tiburones.
Los dos intentos anteriores fueron en 2011, aunque en 1978 ya lo intentó también sin éxito, en aquella ocasión con la ayuda de una jaula protectora.
Aunque sí ha habido quien ha logrado completar este recorrido con la ayuda de una jaula antitiburones, no se tiene noticia de que jamás nadie lo ha hecho sin esa protección.
Nyad se quedó hoy a más de la mitad de camino para hacer historia debido a las picaduras de medusa que ya el año pasado le impidieron completar este reto, así como a dos tormentas que en sendas noches le dificultaron la travesía.
"Solo en la noche del lunes sufrió nueve picaduras de medusa, con tiburones que la rodeaban mientas un grupo de buceadores trabajó durante horas en la oscuridad para tratar de ahuyentarlos", explicó hoy el personal que la acompaña en el citado blog.
Aun así, "Diana no se desanimó cuando la alzaron al barco escolta, y seguía hablando de volver al agua unos minutos más tarde", pero personal de su equipo se opuso.
"Es demasiado peligroso para ti y para la tripulación", le dijeron a las 00.55 hora de Miami (04.55 GMT) los miembros de su equipo, que en ese momento estaban "envueltos en truenos, relámpagos y fuertes vientos".
En cualquier caso, se quedó más cerca que nunca, porque hasta ahora no había permanecido tanto tiempo en el mar (41 horas y 45 minutos, a los que hay que sumar los descansos para nutrirse e hidratarse) ni había hecho tantos kilómetros, según su equipo, que aún no ha ofrecido el dato exacto de la distancia recorrida.
Siempre según la información ofrecida por su equipo, cuando en 1978 intentó completar este recorrido por primera vez, sin haber cumplido aún los 30 años, Nyad nadó cerca del mismo número de horas, pero no llegó tan lejos como en esta ocasión, y tampoco se tuvo que enfrentar al problema de las medusas.
La veterana nadadora, que partió el sábado de La Habana, cumplirá así este miércoles 63 años sana y salva en el sur de Florida.
La organización ha distribuido unas imágenes en las que se puede apreciar hinchazón en la cara, especialmente en los labios, de la nadadora, visiblemente cansada, tras más de 60 horas en total desde que saltó al agua en las costas de La Habana el pasado sábado.
En la primera noche que pasó en el agua, Nyad ya sufrió picaduras de medusas por toda la cabeza, mientras que en la del domingo una repentina tormenta le hizo desviarse de su ruta original.
Durante el lunes, el equipo anunció que Nyad había estado acompañada de un gran grupo de delfines, una de las sorpresas agradables que le ha deparado esta travesía, en la que ha contado con el apoyo de un equipo de más de sesenta personas, así como de un repelente eléctrico de tiburones.
La pasada noche también se produjo una tormenta eléctrica, lo que contribuyó a empeorar las condiciones en las que estaba nadando esta mujer que, antes de partir, se mostraba confiada en que este intento sería el definitivo.
Nyad fue la primera mujer en bordear a nado la isla de Manhattan y tiene el récord mundial de travesía a nado en aguas abiertas, ya que completó los 165 kilómetros que separan las islas Bimini (Bahamas) de la localidad de Jupiter (Florida). EFE