Caracas, 14 feb (EFE).- Un millón de personas que residen en el noreste de Venezuela no tendrán agua hasta final de mes debido al derrame de crudo que el pasado día 4 contaminó un río y que ha sido ya controlado, informaron hoy las autoridades.
El vertido de unos 80.000 barriles de petróleo "afectó notablemente" a los habitantes de la zona urbana y rural próxima al río Guarapiche donde se registró el derrame, dijo a los periodistas Gabriela Yánez, presidenta de la entidad estatal Aguas de Monagas encargada del suministro del servicio en ese estado.
"Ya llevamos 11 días en esta situación y estimamos 11 ó 12 días más de contingencia", declaró Yánez tras destacar que hoy entrara en la tubería principal de Maturín, capital del estado Monagas, agua tratada procedente de otros afluentes de la región.
Ese abastecimiento "reduce bastante el problema", que se trata de solucionar adicionalmente con camiones cisterna.
"Es la primera vez que ocurre una contingencia de esta magnitud; la afectación es importante y para quienes vivimos aquí es una situación delicada", incluidos los agricultores, y ello sin contar la "afectación de la fauna acuática", añadió Yánez.
La estatal Petróleo de Venezuela SA (Pdvsa) "tiene una plan de saneamiento (...) para levantar todas esas trazas de petróleo que quedaron sobre las laderas y el fondo del río, de modo que podamos garantizar agua de calidad", dijo la encargada de la empresa suministradora del agua.
El gobernador de Monagas, José Gregorio Briceño, decretó el viernes pasado el estado de emergencia regional tras verificar que las labores de saneamiento de la principal fuente de agua potable de la región tomarían más tiempo del inicialmente previsto.
El diputado Jesús Domínguez, que sobrevoló el Guarapiche en las últimas horas junto a Briceño, declaró que empleados de Pdvsa le aseguraron que un 90 % del petróleo vertido debido a una tubería colapsada ha sido recogido.
Además del impacto en el abastecimiento de agua potable, "evidentemente" los daños alcanzan al ecosistema regional y "no los podemos subsanar en el corto plazo", agregó el legislador.
El ministro del Ambiente, Alejandro Hitcher, subrayó el pasado domingo que no existía ningún "desastre ambiental" y que el 90 % del crudo derramado estaba entonces "confinado en las barreras de contención" dispuestas por Pdvsa.
"Este tipo de accidentes pueden ocurrir en un país que tiene la inmensa ventaja de tener una gran riqueza petrolera cursando con un ecosistema de altísimo nivel de biodiversidad", dijo Hitcher, y agregó que gracias a que Venezuela cuenta con buena tecnología de recogida de derrames se evitó un mayor impacto ambiental. EFE