Zaragoza, 28 may (EFE).- La Asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD) se ha presentado hoy en Aragón, con el objetivo de abrir un debate social sobre la eutanasia y trasladar a los ciudadanos el mensaje de que "una vida llena de amor y de felicidad" no puede estropearse con "una muerte llena de sufrimiento".
En nombre de la Comisión Gestora de DMD-Aragón, José Luis Trasobares ha explicado en rueda de prensa que el objetivo de esta asociación es defender el derecho de todas las personas a elegir libre y legalmente el momento y los medios para finalizar su vida, y el de los enfermos terminales e irreversibles a, llegado el momento, morir pacíficamente y sin sufrimientos, si éste es su deseo.
Ha recalcado que DMD no tiene una "cultura de la muerte" ni "naturaleza morbosa", sino que es "partidaria de la vida", pero teniendo presente que "una vida plena en la que ha habido amor y felicidad no se puede estropear por una muerte degradante y llena de sufrimiento".
Trasobares ha insistido en que ver cómo sufre un ser querido en el momento de morir es una experiencia "tremendamente dura", y ha lamentado que, a pesar de todos los avances que ha habido en la medicina, "la muerte pueda convertirse en una auténtica pesadilla".
Aunque en Aragón existe la posibilidad de hacer un testamento vital, ha considerado que se trata de una opción "vaga" y demasiado "general" y "compleja", y por ello ha apostado por seguir los pasos de Andalucía, que desde el mes de marzo de este año dispone de una norma que regula los derechos del paciente durante la última etapa de su vida y las obligaciones de los médicos que les traten, tanto en centros públicos como privados.
En la conferencia de prensa ha estado el anestesista Luis Montes, también presidente de la asociación a nivel estatal, quien ha calificado de "buena" esta norma andaluza -la primera en el país sobre este asunto- aunque ha hecho un llamamiento para que se desarrolle y tenga una aplicación fácil en los casos en que sea necesario.
A juicio de Montes, el debate de la eutanasia es "un clamor" y un "debate abierto" en la sociedad, como demuestran las múltiples encuestas realizadas al respecto, que apuntan a que un 70 por ciento de la población está a favor de la eutanasia activa, actualmente entendida como "delito" en el código penal.
Preguntado por el derecho a la objeción de conciencia del personal sanitario, ha recalcado en que se trata de un derecho que no existe en España y de hecho es "un atentado al Estado de Derecho", por lo que ha considerado que en estos casos debe "primar el derecho de los pacientes y de sus familias".
En este sentido, Trasobares se ha preguntado si la ideología o creencia religiosa de un médico debe estar por encima de una práctica razonable de su profesión, y la respuesta en su opinión es que eso "no puede ser".