Santiago de Chile, 18 mar (EFE).- El presidente chileno, Sebastián Piñera, que se dirigió hoy por primera vez a toda la nación, afirmó que las pérdidas por el terremoto del pasado 27 de febrero suponen el 17% del Producto Interno Bruto (PIB), es decir, casi 30.000 millones de dólares.
"Hubo graves y costosas pérdidas materiales. Más de 200.000 viviendas destruidas o gravemente dañadas", sostuvo el mandatario, que el pasado 11 de marzo recibió el país con su zona centro-sur devastada por un terremoto y un posterior maremoto.
Añadió que 2.750 escuelas no están disponibles y casi un millón de niños no han podido iniciar normalmente su año escolar, mientras que 35 hospitales no pueden utilizarse o están severamente dañados.
Sostuvo que el desafío de levantar Chile va mucho más allá que lo que destruyó el terremoto y que el Gobierno debe elaborar un sólido plan de acción para enfrentar los efectos de la catástrofe.
"Hemos realizado un profundo y amplio diagnóstico de la tragedia y de sus consecuencias. Hemos elaborado un ambicioso y sólido plan de trabajo para que seamos capaces de enfrentar esta crisis y de iniciar pronto la reconstrucción", añadió Piñera.
El presidente indicó que el Ejecutivo espera "volver a poner en marcha el aparato productivo y proteger y crear 60.000 oportunidades adicionales de empleo, especialmente en las regiones afectadas".
Además, reafirmó el compromiso de que todos los estudiantes, en especial los de las regiones de Biobío y Maule, las más afectadas por la catástrofe, cumplan con el año escolar y entren a clases en un periodo máximo de 40 días.
Dijo que tanto los edificios públicos, el patrimonio cultural, carreteras y caminos, puertos y aeropuertos, resultaron gravemente dañados por el desastre natural.
"Nuestras iglesias, estadios, obras de regadío, redes de transmisión eléctrica y de telecomunicaciones, y también las instalaciones y equipamiento de nuestras Fuerzas Armadas, empresas públicas y privadas, fueron también gravemente afectadas por esta tragedia", apostilló Piñera.
El terremoto y posterior maremoto del pasado 27 de febrero causó más de medio millar de muertos, decenas de desaparecidos, dos millones de damnificados y las marejadas "barrieron" prácticamente todas las localidades costeras del centro y sur de Chile. EFE