Panamá, 18 mar (EFE).- Miles de trabajadores manifestaron hoy su rechazo a las políticas del presidente, Ricardo Martinelli, en la primera gran marcha contra el Gobierno desde que asumió el poder en julio pasado, y que según organizaciones sindicales acabó con más de una treintena de detenidos.
La movilización, que según los organizadores reunió a unas 10.000 personas, contó con maestros, empleados de la Caja del Seguro Social, trabajadores de la construcción y otros sectores que protestaron de forma pacífica y sin incidentes, dos días después de que la Policía apresara a 200 obreros de la construcción.
Los trabajadores protestaban contra la reforma tributaria aprobada recientemente y los planes del Gobierno de modificar el Seguro Social y el sistema educativo.
El secretario general del Sindicato Único de la Construcción y Similares (SUNTRACS), Genaro López, denunció en declaraciones a Efe que al menos 36 trabajadores de ese gremio fueron arrestados hoy sumándose a los 200 que permanecen detenidos desde el martes tras un enfrentamiento con la Policía por obstruir la vía pública.
El también dirigente Saúl Méndez advirtió en declaraciones a periodistas que si el Gobierno no libera a los trabajadores detenidos antes del sábado convocarán una huelga general de 24 horas.
Una fuente de la Policía panameña indicó a Efe que hoy fueron detenidas de 58 personas, entre ellos dos extranjeros -de los que no facilitó datos-, en diferentes puntos de la ciudad de Panamá, incluidos los alrededores de la marcha.
Precisó que 36 de ellas fueron detenidas "para su verificación por casos" pendientes y 22 por no tener documentación, pero rechazó "categóricamente" que se hayan producido vinculadas a la manifestación.
Tras la movilización, líderes sindicales se reunieron con representantes del Gobierno para entregarles sus peticiones en un documento, aunque los dirigentes de los trabajadores se manifestaron "inconformes" con el resultado del encuentro.
El secretario general del Asociación de Profesores de la República de Panamá (ASOPROF), Andrés Rodríguez, indicó a Efe que si el Gobierno no acepta la "derogación inmediata" del decreto que contempla la reforma del sector educativo "existe la posibilidad de una paralización nacional".