Madrid, 11 feb (EFE).- Del confuso París del Directorio en 1795, pasando por el Londres del Destripador o el Berlín de la II Guerra Mundial, Antonio Domínguez Leiva cuenta en su nueva novela, "Los círculos", las peripecias de tres jóvenes españoles envueltos en la búsqueda de un misterioso tratado, el "Liber Circulorum".
"Los círculos" (Saymon) es un relato histórico-esotérico en el que codiciosos personajes envueltos en sectas secretas se afanan por conseguir "el libro" que rige la transmigración de las almas, es decir, el documento que abre las puertas del pasado y del futuro.
La novela aborda el tema de la reencarnación (los círculos), un asunto que a Domínguez Leiva le resultó interesante por la relación con una sabiduría "que te permitiera entenderte mejor", pero que también te puede dar la posibilidad "de manipular la realidad a través de un conocimiento secreto", ha dicho en una entrevista a Efe.
"Los círculos" oscila entre lo real y la ficción, "como un juego de pimpón", explica su autor, interactuando con momentos históricos de "transición" y personajes de invención, pero adaptados a su contexto histórico.
"En general me gustó anclar lo más certeramente posible los personajes, los textos históricos", apunta Domínguez Leiva, y agrega: "hubo una disciplina muy férrea con el tema de los ciclos al haber escogido fechas muy puntuales, lo que te obliga a un rigor histórico bastante fuerte".
La novela tiene varios niveles de lectura. El primero como "novela de aventuras", y un segundo nivel "que va más allá", y que relata los entresijos de la historia oficial a la vez que plantea una problemática filosófica.
"Hay un vértigo que no es sólo el del folletín, que se convierte en algo más: en el vértigo azaroso por lo existencial", afirma Domínguez Leiva (Madrid, 1971), profesor habilitado a cátedra de Literatura Comparada en la Universidad de Bourgogne (Francia)
Narrada con un estilo directo muy ligado al folletín y a lo cinematográfico, "Los círculos" tiene también dosis de humor. De un humor "hispánico", que "siempre se ha caracterizado por ser un humor cínico", ligado al desengaño, algo que el autor dice no haber encontrado en otras literaturas.
Hay una idea "goyesca" que recorre toda la historia, y que tiene que ver con la posibilidad de usar el libro como instrumento de dominación, es "la sinrazón monstruosa" o la idea de que "la propia razón produce monstruos", explica el autor.
Y da un ejemplo histórico. Guillotin, el médico creador de la guillotina, que describía su "invento" como "un suave soplo en la nuca".
"Los círculos" es un "thriller" histórico-esotérico "que nos enfrenta con la propia dinámica de la historia y con el derrumbe de la Modernidad", pero que plantea también una serie de interrogantes en torno al destino, la reencarnación y la propia libertad. EFE