El descenso en la demanda interna ha obligado a muchos empresarios a buscar soluciones y a abrirse al mercado exterior. Si antes de la crisis las exportaciones no suponían una parte relevante dentro de la cuenta de resultados para las empresas relacionadas con el sector agrario, en los últimos años, la cifra ha ido subiendo paulatinamente y, según los datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Magrama, las exportaciones del sector agrario se incrementaron el 9% durante el 2011. De hecho, los primeros datos de este año reflejan que los productos alimentarios ya se han convertido en el segundo grupo exportador, con una cuota aproximada del 15,8%.
En el caso de Castilla y León, entre los meses de enero y junio del presente ejercicio, un total de 3.246 empresas relacionadas con este sector salieron a los mercados exteriores, lo que supone un incremento del 3,5% con respecto al mismo periodo del año anterior. Unos datos que, en valor de exportación, se traducen en unos 6.009.517 millones de euros.
Solo en la provincia de Valladolid, en este primer semestre, 806 empresas llegaron con sus productos a mercados fuera de España, el 0,9% más que en el mismo periodo del año anterior.
Desde la Plataforma Tecnológica de Agricultura Sostenible se apela a la «calidad a precios razonables» para tener opción de competir en esos mercados internacionales y siempre «haciendo uso de las nuevas tecnologías y aplicando la I+D+I».
En concreto, el saldo del subsector alimentario se ha incrementado en el 31%, pasando de 249 millones en diciembre de 2010 a 328 millones de euros. Una subida posible gracias al aumento de las exportaciones, el cual ha sido mayor que el de las importaciones. Desgranando el sector, el alimentario agrario, fresco y transformado, ha experimentado un aumento aproximado del 6,1%, con 545 millones de euros.
Mucho más contundentes son los datos aportados por la empresa Embutidos Fermín, de La Alberca, cuya factura de ventas en 2010 se correspondía con el 60% de facturación nacional mientras que en 2011 el dato se ha invertido y el 67% de la facturación procede de la exportación.
De oportunidad a necesidad
Santiago Martín aclara que «lo que hace unos años se veía como una oportunidad, ahora, con la situación actual, es una auténtica necesidad». Por otra parte, no es menos cierto que, en el caso del jamón, la comercialización en mercados de otros continentes no es una realidad de un día para otro ya que requiere numerosos trámites y la obtención de varios permisos. Martín recuerda que «en el año 1995 empezamos a mirar las exportaciones y a día de hoy ya tenemos un camino andado».
A modo de aclaración, también añadió que «en nuestro sector, en concreto, estamos hablando de productos que no son una necesidad en la cesta de la compra y a veces desconocidos para el gran público, por lo que la exportación se está llevando de una manera lenta».