La Feria de Teatro de Castilla y León ha sido el lugar elegido para dar un avance de lo que será el II Congreso Iberoamericano de Productores Escénicos (CIPE) que los días 4, 5 y 6 de diciembre se celebrará en Valladolid bajo el lema 'Nuevas realidades, nuevos mercados'.
La cita, coordinada por Miguel Ángel Pérez, y que tendrá como sedes la Universidad de Valladolid y previsiblemente, el Teatro Calderón, «es el resultado de encuentros con productores de México y Argentina». El telón de fondo será «la gestión de las artes escénicas en entornos políticos y económicos de incertidumbre, de crisis». Lo que lleva a pensar casi, casi, en cualquier parte del mundo.
Pérez ha matizado esa situación concreta de Iberoamérica en la que «han pasado por una crisis política y económica y han establecido un sistema de producción que se puede aprovechar, que no copiar, y que en España no se ha dado por la bonanza económica».
Acudir a la taquilla, establecer una política de precios, «quizás sea algo donde teníamos que haber ido antes porque además es un recurso de relación con el público», sugiere Martín, pero en estos países ya se están aplicando nuevas fórmulas que no han calado en España. Como ejemplo, la cultura del patrocinio, tan poco extendida en el sector escénico español. «En Argentina Repsol YPF patrocinaba muchas cosas; o Renault en Francia, o Barclays en Inglaterra».
Otro de los aspectos en los que México lleva la delantera es en la comunicación, la difusión y la publicidad de los espectáculos, «quizás por su proximidad a Estados Unidos». Muchos de los temas que se tratarán en Valladolid también salieron a relucir, de manera breve, ayer en Ciudad Rodrigo dentro del café-tertulia que organizaba la Coordinadora de Ferias de Artes Escénicas del Estado Español (COFAE).
Entre las numerosas reflexiones y planteamientos sugeridos por profesionales que de manera específica se dedican al teatro de calle, al público infantil, a la danza, a distribuir o a dirigir festivales ya se empiezan a ver nuevas fórmulas de trabajo. El 'coworking' es una de esas realidades que parece, cada vez estará más vigente, porque hay compañías que se plantean compartir locales para ensayar, que se funden en determinadas producciones y que incluso, empiezan a utilizar el mismo vehículo. «Vamos hacia una fórmula más colaborativa», aclara Miguel Ángel (Artesa). En este sentido, Ana Gallego, como presidenta de la Asociación Nacional TE-Veo, por el teatro infantil y juvenil, también opina que «compartir recursos y la imaginación van a ser claves para la supervivencia». Tampoco habrá que dejar de lado conceptos como la excelencia, la profesionalización, el intercambio entre países, la evolución de las escuelas de formación o crear el «status del artista», sugirió la coreógrafa Alicia Soto. Algo que de igual modo parece claro es que el sector se tendrá que reinventar. De hecho, está en ello. Y aunque el sistema de financiación conocido se ha caído, se encontrará una nueva fórmula, un punto intermedio.