Los cineastas europeos manifestaron de un modo contundente las características del modernismo en el séptimo arte. Luchino Visconti o Michelangelo Antonioni se afanaron por crear una cinematografía que rompiese con la trama, el montaje... Todo aquello que se considerase tradicional.
'¿Existió la modernidad en Hollywood?' Es la pregunta que formuló ayer el crítico de cine, colaborador de la revista Caimán y profesor en la Universidad Pompeu Fabra, Carlos Losilla, a los alumnos del 49 Curso de Cinematografía de la UVA. Las corrientes europeas se relacionaron a la perfección con las americanas en lo referente a pintura, escultura... Sin embargo, en el cine no todo fluyó a la perfección. «Hay dos figuras de los años 50 y 60 que demuestran que en EE UU no se pudo ir frontalmente contra las tradiciones: Jerry Lewis y John Cassavetes, ambos directores y, a su vez, actores», explicó Losilla. Por tanto, el movimiento modernista no se produjo a la vez en la industria cineasta americana y la europea porque «dos autores no bastan para una nueva ola».
Películas en blanco y negro, con actores no profesionales, argumento muy débil, tiempo vacío, conversaciones banales, reflejar el fluir de la vida y no conflictos reales... son algunas características que definían el cine de Lewis y Cassavetes. Peculiaridades que a posteriori serían utilizadas por otros directores.
Arthur Penn fue el que abrió el camino al modernismo e inauguró la nueva tendencia con 'La jauría humana'. «En el Hollywood clásico –explicaba Losilla– primaba ante todo la legibilidad en las escenas, que todo se lograse entender en su contexto, y esto es algo de lo que huía Penn». El crítico y profesor añadió que sus películas no solo fueron reveladoras por su lenguaje o estilo sino porque el argumento implicaba al nuevo público de Hollywood, la nueva masa que la industria quería captar.
La difícil relación entre el modernismo cinematográfico europeo y el nuevo cine de Hollywood no fue una simple influencia de uno al otro, como explicó Losilla: «El cine hollywoodiense vio en el cine europeo aquello que andaba buscando. Por tanto, no fue un descubrimiento sino más bien un encuentro».
'La conversación' (1974), 'Taxi Driver' (1976), 'El Cazador' (1978) y 'Apocalypse now' (1979) son algunos ejemplos de los filmes que constituyen el nuevo cine que abrazó al nuevo público de Hollywood. No olvidaron incluir lo aprendido en los 50 y 60 de los «modernistas frustrados» Lewis y Cassavetes.