La crisis golpea a todos los sectores, y no ajenas a la recesión económica, las orquestas, que años atrás copaban todas las jornadas del calendario festivo de los pueblos y barrios de Valladolid, son irremediablemente una de las principales actividades que los ayuntamientos se han visto obligados a prescindir, al menos en parte, de los programas de fiestas. Pero como la música no puede faltar en toda celebración local que se precie, las discomovidas asumen el papel de rescate al que se acogen las agujereadas arcas municipales. Para ellas -las discomovidas-, parece que la depresión no ha hecho mella en su estabilidad, todo lo contrario, están acorde con la música que ofrecen: A tope.
Actualmente, en el mes de agosto una de las primeras orquestas del escalafón puede llegar a cobrar una media de unos 20.000 euros por actuación, aunque su caché sigue cayendo, mientras que por ejemplo una de las últimas discomovidas en salir al mercado, 'Discoenjoy', de Torrelobatón, ofrece sus 10.000 vatios de luz y sonido por un precio que oscila entre los 350 y 500 euros, o sea un chollo para los ayuntamientos.
Por cierto, sería quizás buen momento para que la Real Academia Española acuñara la palabrita de marras, aunque sea por solidaridad con la extensa actividad que desarrollan. El vocablo que el Diccionario de la Lengua sinonimia oficialmente este sector es discomóvil: "Equipo musical de gran potencia montado en un automóvil que se utiliza para amenizar una fiesta...". Buen momento para ampliar horizontes lingüísticos.
Y buen ejemplo de esta afirmación sobre "el golpe de estado" dado por las discomovidas a las tradicionales -cada vez menos- orquestas, es la relación calidad-precio y aceptación popular que este viernes y sábado ha tenido este espectáculo musical en la semana cultural de Simancas. La variedad de un repertorio bien escogido que agrade a todas las edades -jóvenes y no tanto-, intercalando clásicos con los últimos 'hit parade' del momento, suponen un éxito casi garantizado con una mínima -en proporción con las orquestas- inversión. Los tiempos cambian con las circunstancias.