Una excursión programada por distintas familias de origen ecuatoriano y boliviano afincadas en la capital acabó en tragedia a media tarde de este sábado al volcar la furgoneta en la que viajaban cinco de ellos y perder la vida uno de sus ocupantes, un niño de tan solo 8 años, cuando la caravana había recorrido poco más de veinte kilómetros por la carretera que recorre el Valle del Esgueva una vez superado Villanueva de los Infantes.
El accidente tuvo lugar a las 18:10 horas a la altura del kilómetro 22 de la citada vía provincial (VA-140). Por allí circulaba una furgoneta Ford Tourneo, de placas 5347 DMW, ocupada por los cinco miembros de una familia, todos ellos de origen ecuatoriano, rumbo a un paraje cercano con la intención de merendar. El vehículo acababa de enfilar una recta sin apenas tráfico cuando se produjo «el (posible) reventón de una rueda» que hizo que el conductor perdiera el control, atravesará la calzada por el carril contrario y se saliera de la vía por la margen izquierda. La pronunciada cuneta existente en este punto de la carretera hizo que el vehículo diera algunas vueltas de campana antes de acabar detenido a cincuenta metros de distancia sobre la calzada.
Cuatro de los ocupantes salieron ilesos del impacto y el quinto, un niño de 8 años, cuya identidad responde a las iniciales D. B. C. B., perdió la vida en el acto. Los primeros alertantes que avisaron al 112 informaron de que el menor se encontraba «tendido sobre la calzada» fuera del vehículo –se investiga si pudo salir despedido en el vuelco–.
Afincados en la capital
Los primeros sanitarios en llegar al lugar de los hechos solo pudieron confirmar la muerte del pequeño, que fue trasladado al Instituto de Medicina Legal al filo de las 19:00 horas una vez agotados los intentos de reanimación de los médicos.
«Ha sido una desgracia, íbamos todos juntos a un merendero que nos dijeron que había junto al Esgueva un poco más adelante y hemos perdido al niño», lamentaba un familiar del fallecido. Él y un buen número de allegados, que viajaban en caravana en diferentes vehículos, permanecieron en el lugar del siniestro, al borde de la carretera, hasta que se produjo el traslado del cuerpo. La familia del menor fallecido, al igual que el resto, residían en la capital y llegaron al país hace «más de quince años».
Con este siniestro mortal son ya once los fallecidos en las carreteras de la provincia en lo que va de año, uno menos que en todo el 2011.