El conductor detenido al filo del mediodía del viernes acusado de causar las heridas sufridas por dos empleados públicos en la avenida José Luis Arrese salió en libertad esa misma tarde después de prestar declaración en la Comisaría de la calle Gerona, en Delicias, para responder de lo ocurrido horas antes cuando siguió la marcha ante un grupo de manifestantes que cortaban la salida del puente de Isabel la Católica al tráfico.
El sospechoso de un delito contra la seguridad vial, D. G. R., de 39 años, ratificó en su declaración lo dicho esa misma mañana ante los agentes de la Policía Local que le interceptaron en la calle Pío del Río Hortega, junto a la escuela de Arquitectura. «Me puse nervioso y aceleré sin querer», reiteró para justificar lo ocurrido. La decisión sobre la imputación o no de cargos contra él recae ahora en manos del juez, que tendrá que dirimir si también los funcionarios que participaban en la concentración incurrieron en algún tipo de delito al increpar y golpear el turismo cuando cortaban la circulación sin permiso.
Fuentes policiales explicaron que la decisión de dejar en libertad al conductor obedece al hecho de que se trata de un vecino de Huerta del Rey «perfectamente identificado que carece de antecedentes penales».
El incidente tuvo lugar a las 11:25 horas en el cruce de José Luis Arrese con la calle Antonio Lorenzo Hurtado, cuando un grupo de cien funcionarios que participaban en las ya habituales protestas de los ‘Viernes de Negro’ se desplazaron desde la entrada de la Delegación del Gobierno hasta la citada intersección y cortaron los cuatro carriles de entrada y salida al puente. El conductor que se encontraba parado en la segunda fila inició la marcha en sentido a la avenida de Salamanca e intentó atravesar la protesta.
El encontronazo con los manifestantes acabó con dos de ellos subidos sobre el capó. Ambos salieron despedidos al dar un frenazo unos metros más adelante el conductor. El más grave, D. G. O., de 54 años, sufrió un trauma craneal y al cierre de esta edición seguía ingresado en el Clínico. Su compañero, D. M. A., de 45, recibió el alta esa misma tarde.
Lo ocurrido llevó este sábado al subdelegado del Gobierno, José Antonio Martínez Bermejo, a advertir de la «necesidad de comunicar las concentraciones y los cortes de calles» a las autoridades porque «es la única forma de que los policías puedan garantizar la seguridad de todos».