
El director de operaciones de Renault, Carlos Tavares, posa con el nuevo Clio IV en la presentación de resultados de Renault. / ERIC PIERMONT - AFP
En un contexto difícil e incierto, Renault se mantiene en línea para lograr su objetivo de 2012 de 'free cash flow' positivo
El grupo automovilístico Renault finalizó el primer semestre del año con un beneficio neto de 786 millones de euros, una disminución del 38,8% en comparación con las ganancias de 1.253 millones de euros que fueron anunciadas al final del mismo periodo del año 2011. Renault cuenta con cuatro fábricas en España, dos dedicadas a la fabricación de automóviles en Valladolid y en Palencia, una mas que produce motores en Valladolid y una planta de cajas de velocidades y órganos mecánicos en Sevilla.
La corporación que preside Carlos Ghosn justifica estos resultados correspondientes de la primera mitad de 2011 en la «extrema debilidad del mercado europeo», que no logró contrarrestar el crecimiento experimentado en otras regiones, según informa la empresa a través de un comunicado.
La cifra de negocio de la firma se situó en 20.935 millones de euros entre enero y junio de este año, lo que se traduce en una rebaja del 0,7% en comparación con los datos del mismo semestre de 2011.
El beneficio operativo alcanzó los 482 millones de euros durante los seis primeros meses del año, el 23,4% menos, mientras que el porcentaje de beneficio operativo respecto a la facturación se situó en el 2,3%, frente al 3% de 2011.
Los resultados del Grupo Renault incluyen la contribución de sus compañías asociadas Nissan, Volvo y AvtoVAZ. Nissan ha aportado 786 millones al balance de la multinacional de origen francés, lo que supone el -37,2% menos que el año pasado, Volvo inyectó por su parte 564 millones, lo que representa un incremento del 27% y por último, la empresa rusa colaboró con 4 millones de euros lo que significa el 89% menos.
Las ventas de vehículos del consorcio Renault alcanzó 1,32 millones de unidades ene l mundo en el primer semestre del año, lo que representa una disminución del 3,3% respecto a los 1,37 millones de unidades del mismo período del año precedente.
La compañía del rombo prevé para el conjunto del añouna reducción de ventas en el mercado europeo mayor de la calculada a comienzos del ejercicio económico y un crecimiento de las ventas en otras regiones. En este contexto, la empresa confía en la mejora de sus volúmenes de matriculaciones en comparación con 2011, gracias al lanzamiento de nuevos modelos.
«En un contexto difícil e incierto, Renault se mantiene en línea para lograr su objetivo de 2012 de 'free cash flow' positivo» ha declarado Carlos Ghosn, presidente director general de Renault.