Los estudiantes universitarios dan los últimos coletazos al curso académico y mientras recogen bártulos, muchos de los que residen fuera de Valladolid están inmersos en los preparativos del siguiente y buscan alojamiento en residencias universitarias o colegios mayores, una tendencia por la que optan los primeros años de carrera, aunque una vez conocen la dinámica y se han familiarizado con el entorno prefieren compartir piso.
Pero otra de las alternativas que tienen es la de residir con personas mayores dentro del programa de convivencia intergeneracional que tiene la UVA. Y si hasta ahora ha sido un reducido número de estudiantes (16 en el curso que acaba de estudiar) los que han optado por esta posibilidad, en estos momentos todo hace prever que se disparará la demanda como consecuencia de la subida de tasas académicas y de la difícil situación económica por la que atraviesan muchas familias, según ha manifestado César Vega, técnico del Secretariado de Asuntos Sociales de la
Universidad de Valladolid.
«Estamos iniciando los trámites para el próximo curso y están aumentando las solicitudes de estudiantes», subraya Vega, quien augura que la demanda se multiplique por tres o por cuatro. Ya tienen en bolsa a cuarenta demandantes que están estudiando en la UVA, a los que habrá que sumar los de nueva incorporación. Asegura que algunos estudiantes le han manifestado que si no tienen la garantía de poder residir en Valladolid no se matriculan, aunque la condición para participar en el programa es precisamente ser alumno de la Universidad. «Estamos asustados, todo ha sido muy rápido y nos ha pillado con el paso cambiado».
El programa consiste en alojar, previa selección, en el domicilio de una persona mayor con unas necesidades determinadas, a un alumno universitario, que le pueda ayudar a resolver alguna de esas necesidades. A cambio, el estudiante no deberá pagar alquiler por alojamiento, aunque sí está obligado a correr con los gastos de todo cuanto consuma dentro de la convivencia (agua, electricidad y gas, que supone una media mensual de 60 euros, y comida).
Este programa va dirigido a personas mayores de 60 años que viven en su domicilio y que por diversas circunstancias se encuentran solas, aisladas y tienen problemas de seguridad, y sobre todo no quieren abandonar su entorno. De otro lado, están los estudiantes universitarios muchos de los cuales proceden de otras ciudades y cursan sus estudios en los campus de Valladolid.
Alternativas
Los estudiantes foráneos pueden elegir entre un amplio abanico de residencias y colegios mayores. Las hay de la propia UVA, adscritas a la misma, privadas, aconfesionales, religiosas, cada vez menos; masculinas, femeninas o mixtas, incluso pueden optar por apartamentos. En conjunto ofertan cerca de 2.200 plazas, de las que 844 son de la propia UVA.
La Universidad cuenta con el Colegio Mayor Santa Cruz masculino que ofrece 82 plazas y el precio por habitación es de 564,35 euros mensuales. Su homólogo femenino, ubicado en Real de Burgos, cuenta con 135 plazas, y su precio es de 515,42 euros. La Residencia Alfonso VIII, mixta, cuenta con 251 plazas y ofrece habitaciones individuales (313,72 euros) y dobles (455,65 euros en total , 227,83 por persona), aunque en este caso la manutención es aparte. En ambos casos habrá que sumar el IVA. Los responsables de estos centros, Pedro Gutiérrez y Carlos Ibáñez, respectivamente, temen que la subida de tasas académicas puede repercutir indirectamente en la llegada de nuevos residentes, aunque se muestran satisfechos de la decisión del equipo rectoral de no incrementar el precio de la habitación por encima del IPC.
La Residencia de Postrado Reyes Católicos, en la que pueden alojarse estudiantes de tercer ciclo y posgraduados, así como investigadores, profesores invitados y participantes en congresos, dispone de 75 plazas y su coste varía en función de si se es o no persona vinculada a la Universidad. En el primer caso, una habitación individual por un cuatrimestre o más asciende a 283,25 euros, mientras que si es personal ajeno a la Universidad el mes le sale por 360,50 euros, según las cifras del último curso. La manutención es aparte.
La UVA dispone además de una alternativa de alojamiento con un claro fin social. Se trata de los apartamentos Cardenal Mendoza, gestionados por la Fundación General de la Universidad, subvencionados e inaugurados en septiembre de 1996. El complejo, que consta de 201 apartamentos con dos habitaciones individuales cada uno de ellos, baño, salón y cocina, se destina a estudiantes con renta baja familiar.
Su precio varía desde los 159 euros a los 250, más IVA. La convocatoria, que solía hacerse entre los meses de abril y mayo, todavía no ha salido, por lo que se está a la espera de que se abra el plazo para poder presentar la solicitud. Para acceder a ellos se exigen ciertos requisitos familiares y económicos, pero, eso sí, como el estudiante suspenda queda fuera de esta oferta.
Privadas
A las residencias y colegios mayores propiamente universitarias se suman otras cuatro privados adscritos a la UVA y que en su conjunto ofrecen 319 plazas: el Colegio Mayor María de Molina, femenino y con 92 plazas, cuyos precios oscilan entre los 600 y los 700 euros; y tres masculinas, Menéndez Pelayo, 120 plazas (671 euros habitación individual y doble 581); San Juan Evangelista, 62 plazas, (589 euros y 489, respectivamente); y el Colegio Mayor Peñafiel, que ofrece 44 plazas, y su cuota mensual es de 625 euros (IVA incluido).
A todas estas hay que añadir otras 15 residencias universitarias de carácter privado y que ofertan otro millar de plazas y de cuyo listado se han caído algunas de carácter religioso. Por ejemplo, Teresa Guasch, ubicada en el paseo del Prado de la Magdalena, y regentada hasta ahora por monjas, se ha convertido en laica y mixta bajo el nombre de Alberto Magno. Sus 75 plazas se suman a las 90 de Blanca de Castilla, las cien de Monferrant, 60 de Santa Rosa de Lima, 70 de Don Bosco, 100 de Río Esgueva, 110 del Colegio Mayor Castilla y León, 71 de las Esclavas del Sagrado Corazón, 74 de Labouré, 97 de María Inmaculada y 65 de Felipe II, entre otras, cuyos precios oscilan entre los 500 y 600 euros de media. A este grueso se añaden los apartamentos para estudiantes RagooH.