'Mertcatus Fidelis' en Peñafiel./ A. Ojosnegros
Peñafiel recrea durante todo el fin de semana los tiempos en los que el Infante don Juan Manuel fue señor de la villa, con la celebración de un mercado medieval, con la segunda edición de Mercatus Fidelis, evento que organiza Aempe, la Asociación de Empresarios de Peñafiel y Comarca. A las 11:30 horas, los cerca de 70 artesanos y mercaderes que han ocupado la totalidad de la mítica plaza del Coso, abrieron ayer sus puestos ofertando a vecinos y visitantes una amplia variedad de productos para todo tipo de público, tanto adulto como infantil.
Bisutería y abalorios varios, objetos de decoración, cerámica, o productos de alimentación entre los que destacan los embutidos, quesos y dulces; golosinas y frutos secos; son solo una pequeña muestra de lo que se puede adquirir hasta esta noche de domingo a los vendedores que se han instalado en el peculiar coso peñafielense. Entre estos comerciantes, de rigurosa vestimenta medieval todos ello, se encuentran los integrantes del Taller Prelaboral Ocupacional y del Taller Ocupacional del municipio, los cuales han elaborado un muestrario entre lo que destaca chapas insignia con motivos de la selección nacional del fútbol y de la Eurocopa. Y para estos momentos, para el que pueda permitirse el lujo, huchas de singulares formas.
Desde Villalobón, provincia de Palencia, se ha acercado hasta la villa ribereña Eduardo Alonso, el Encantador de Abejas, quien con "cera virgen de la alta montaña palentina, donde en agosto hace 5 grados bajo cero y la abejas hacen una cera muy prieta para refugiarse del frío, con moldes tallados a mano de plomo o madera", crea figuritas que son una auténtica filigrana que representan vírgenes, hadas, brujas u osos.
Un placer para el paladar son los productos gourmets que a base de setas y trufa blanca oferta Javier Llorente, quien desde Soria ha traído aceites, vinagres, cremas de queso -todo ello con base de trufa-, miel de romero, o, aceite con boletus o queso en aceite ecológico. "Son cosas diferentes por las que la gente se interesa y las están probando", explica el soriano. Justo a su lado, Gabriel García, de Valladolid, bajo un toldo que le proveía una tupida sombra, vende cosméticos naturales. No menos placenteros son los embutidos típicos de León del vallisoletano José Luis Escudero. El olor de la cecina se hace irresistible al paso por su carpa.
Justamente enfrente de un castillo hinchable y del lugar destinado para recreo de los más pequeños, donde se les entretiene con talleres medievales, se ubica un imán para los peques, pero especialmente para los adultos. Se trata de un puesto de juguetes artesanales de madera que regenta Santiago Muñoz, de Fuentepelayo, Segovia. Tal y como señala Muñoz, los primeros en acercarse "son los adultos, por nostalgia, pero una vez que los padres o los abuelos les enseñan los juguetes a los niños, sí que les gustan".
Mil y un producto de herboristería ofrece en el alargado espacio que les ha tocado en suerte, Fernando Navarro y Pilar Carrasco, que se acercaron hasta Peñafiel nada menos que desde Jaén. El año pasado un compañero les habló de Mercatus Fidelis y este han decidido probar suerte. "No sabemos cómo irá", están tanteando la respuesta del público. Su producto estrella, "el Anís Estrellado, un anís chino", anota Fernando.
Más próximos, de la comarca peñafielense, muestran sus trabajos los artesanos José María Velázquez y Alejandro Arranz, de Rábano y Campaspero respectivamente. El primero, curtidor, mostraba una serie de pieles de cordero, cabrito o zorro, con las que manufactura bolsos, pulseras o carteras. Por su parte el campasperano expone distintos escudos, tanto heráldicos como futbolísticos, tallados con sus propias manos sobre la famosa piedra que tanta fama ha dado a su localidad.
Paralelamente al mercado medieval también se han organizado actuaciones en distintos puntos del centro del municipio. De igual forma establecimientos de hostelería han preparado durante el fin de semana pinchos y tapas inspirados en el Medievo. Uno de ellos, situado en la plaza de España, ayer asó un cochino en plena calle para agasajar a sus clientes con una porción del sabroso animal.
El programa de ayer se cerró con un desfile medieval alumbrado por antorchas, preludio de otro largo y entretenido día de Mercatus Fidelis que bajará la persiana hoy domingo a las 23:00 horas.