Los segovianos que han querido dormir plácidamente durante esta mañana lo han tenido ligeramente complicado. Unos bocinazos atronadores, procedentes de decenas de camiones, han servido como improvisado despertador para los más remolones. Y es que los transportistas de Segovia han celebrado hoy la festividad de San Cristóbal (que los taxistas festejaron el pasado martes) y la ciudad entera debía enterarse.
El vicepresidente de la Asociación Segoviana de Empresarios del Transporte (ASETRA), Manuel González Cabreja, ha aprovechado la ocasión para hacer un balance global de la situación del sector, del que dice «está padeciendo las duras medidas de las autoridades». En concreto, Cabreja se refiere al céntimo sanitario que entró en vigor el pasado mes de febrero en nuestra región, que ha encarecido el precio de combustible y está ahogando a muchos profesionales del sector. Ahora los transportistas están obligados a pagar 2,4 céntimos más por litro cada vez que repostan (4,8 el resto de los mortales), dinero que irá invertido a la Sanidad. En el último año han cerrado 24.000 empresas en todo el país pertenecientes al transporte y unas 8.000 en Castilla y León. Sin embargo, como se ha encargado de recordar Cabreja, la escabechina ha tenido una incidencia menor en la provincia de Segovia, ya que únicamente han cerrado en torno a una decena de compañías. «Nos beneficia mucho la proximidad con Madrid», ha explicado el vicepresidente de ASETRA.
A pesar de que la situación no sea especialmente drástica, Cabreja sí ve un futuro más «oscuro», debido a las nuevas medidas que entrarán en vigor durante los próximos meses y que para el representante de los transportistas pueden ser la puntilla final. Cabreja alude con esas medidas a la euroviñeta, al céntimo verde, al cambio de las medidas en la dimensión y el peso de los vehículos o a la reciente subida del IVA. La euroviñeta, que aprobó la Eurocámara hace unos días, aumentará hasta un 30% el precio de los peajes para los camiones españoles que crucen Europa. El céntimo verde es un impuesto que gravará los hidrocarburos con cinco o seis céntimos por litro, aunque aún no se conoce si finalmente se llevará a cabo.
«La situación está muy mal porque no somos capaces de ajustar nuestros costes de estructura a nuestros clientes» ha precisado Cabreja, que ha revelado además que hay transportistas rodando por debajo del precio que ello supone y perdiendo dinero. La ministra de Fomento, Ana Pastor, se reunirá pronto con las asociaciones nacionales de transportistas, pero desde ASETRA no se muestran muy esperanzados con la cita. «En una economía de libre mercado, será difícil llegar a un acuerdo» finalizó Cabreja.