
Reyes pugna con Boateng y Sullivan. / ANTONIO QUINTERO
No fue un buen partido. Gran Bretaña, por momentos, dio sensación de estar más rodada ante una España que le pesó la carga de la primera semana de entrenamiento. España no estuvo fresca y eso dio alas en algunos momentos a los británicos. Pero la calidad es la calidad, y en el tramo final el equipo de Sergio Scariolo se apuntó el primer triunfo de la preparación. Hacen falta más partidos para que el combinado español ofrezca mejores sensaciones.
El test frente a los británicos tenía el aliciente de ver cómo se desenvolvía el equipo español sin la presencia de los dos exteriores titulares en las últimas citas, Juan Carlos Navarro y Rudy Fernández, dos jugadores de peso en el ataque español. Su ausencia por precauciones médicas era la oportunidad de otros jugadores que en sus clubes tienen un peso mucho más importante del rol que les toca desempeñar en la selección nacional. Llull, Claver y San Emeterio cumplieron.
La primera mitad tuvo un sentido cíclico. España empezó dominando gracias al poderío interior de los Gasol y el buen trabajo de los mencionados Llull, San Emeterio y Calderón. El combinado español fue incrementando la renta gracias a la defensa zonal de los de Sergio Scariolo y a su superiodad en la pintura.
Salió la segunda unidad con Sada, Ibaka, Reyes, Rafa Martínez y Claver. Llegó la máxima renta de los españoles (21-7, m. 8) con cuatro puntos consecutivos de Ibaka. Pero hasta ahí llegó la riada. La defensa española bajó intensidad con los cambios y los británicos comenzaron a sentirse más cómodos y a acertar desde más allá de la línea de 6,75. Con 21-15 se llegó al final de los primeros diez minutos de juego.
En el segundo cuarto, España encajó un 0-8 de salida. Los hombres de Finch mandaban de nuevo en el marcador, algo que no hacían desde el 0-2 inicial (21-23). Pero volvió el equipo inicial con Sergio Rodríguez y el fuego pasó a ser controlado. Un triple del base canario dio la máxima renta a España (38-28, m. 19), aunque Gran Bretaña acortó antes del descanso hasta 38-32.
En el tercer cuatro, Gran Bretaña mejoró con el despertar de Freeland, un ACB de calidad. España mantuvo pequeñas ventajas en el marcador, que tuvo como máxima expresión los ocho puntos de ventaja (56-48, m. 28). El tercer capítulo del amistoso finalizaba con un más ajustado 59-55 gracias a un triple de Claver.
El último cuarto no empezó muy bien para España. Los de Sergio Scariolo vieron con un parcial de 0-5, los británicos se ponían por delante (59-60, m. 31). Ibaka tomó la responsabilidad y permitió que España cogiese de nuevo una pequeña diferencia con la que afrontar el final de choque la manera más tranquilla, aunque nunca cómoda.
Los españoles, con el quinteto titular de nuevo en cancha, no tuvieron excesivos agobios para matar el partido y apuntarse el choque por 78-74. La victoria está bien para que la moral de la tropa y de afición no decaiga, pero está claro que España tiene un repertorio mayor para jugar al baloncesto. No hay mucho tiempo, ya que esta misma noche España jugará su segundo amistoso ante una Francia que tiene mucha más calidad que el combinado británico. Será un test en Madrid de mayor exigencia.