Un lugar donde expresar, compartir y recibir emociones. Los blogueros entienden las redes sociales como una ventana al mundo donde poder comunicarse. Así lo expresaron ayer Juan Pizarro, Nuria Ruiz y Nadia del Arte, que participaron en la sesión nocturna de la Feria del Libro con el lema 'Blogueros inspirados' (¡si Gutenberg levantara la cabeza!).
Juan Pizarro tiene su blog en la red desde diciembre de 2008 y es el autor del libro 'Historias para según qué días', realizado a partir de textos extraídos del blog y editado en febrero de 2012 por Cuatro y el gato, con ilustraciones de Estela Labajo Duque.
«Quería dar movimiento a lo que hago. Contar mis historias, lo que me sucede cada día y mostrar también mis sentimientos. Nunca he estado tan inspirado como cuando me divorcié, ni escribo mejor que cuando estoy fastidiado». Escritor, actor y bloguero, fundador de las compañías teatrales Popopopó, producciones creativas y Katakrok Teatro, Pizarro considera que «todo lo que hay en las redes sociales me sirve para mis creaciones».
Nuria Ruiz Viñaspre manifestó que en su blog «cuento mi realidad, es una ventana al mundo y creo que las redes sociales tiene gran importancia porque hace cotidianas a las palabras. Para mi es un cuaderno de bitácora, donde puedo volcar desde una poesía, a un crítica teatral o cualquier tipo de pensamiento. No sé si puede considerarse púdico o impúdico».
Algunas de sus obras han sido traducidas al portugués, al inglés, al persa y al armenio. Entre sus títulos podemos citar: 'El mar de los suicidas' (1999), 'Desvaríos subterráneos' (2001), 'El campo de tus sueños rojos' (2003), 'Ahora que el amor se me instala' (2004), 'La geometría del vientre' (2008), 'El pez místico' (2009), 'Tablas de carnicero' (2010) y 'Por donde pasa la poesía' (2012). Su último trabajo 'Órbita cementerio' acaba de salir a la calle.
Desnudar el alma
Para Nadia del Arte crear su propio blog era trasladar «la idea del desnudo del alma», además de contar su vida diaria «jugar y divertirme». Nadia es un personaje ficticio o, quizás, nunca se sabe, demasiado real, que busca la esencia de la verdad, pretendiendo la máxima cercanía del lector.
«Me dedico al teatro y ya he incorporado un personaje dedicado a los anónimos que me visitan y a los que llamo 'nónimos'». Cuenta la visión de su vida, como un apasionado viaje en tren, «en el que a veces puedes perder y quedarte en el andén y otras decides lanzarte a la aventura. El tren de la vida, con toques verdes de esperanza, para conseguirla felicidad en las pequeñas cosas». Prefiere mantener su anonimato tanto en la red como en su propuesta artística, porque como ella expresa «Nadia no es nadie; y nadie somos todos. Es un misterio bonito y una forma de sugerir».