El pregón del escritor vallisoletano Adolfo García Ortega marcará el día 27 de abril el arranque de la 45 edición de la Feria del Libro de Valladolid que este año estrena nueva sede en la Cúpula del Milenio y se desarrollará hasta el 6 de mayo. En ella se instalarán 40 casetas que darán cabida a las 14 editoriales, 8 librerías y 12 instituciones que han confirmado su presencia. En cada uno de estos números se ha registrado algún descenso, más llamativo en el capítulo de los librerías (el año pasado hubo diez), cuyo Gremio de Libreros ha mantenido un fuerte rechazo a la nueva ubicación y ha excusado su presencia. En el acto de presentación de la Feria, el alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, justificó las ausencias por «la crisis» (en unos casos), «la indefinición institucional» (sobre todo las entidades de crédito) y «la objeción gremial» (en el plantón de los libreros). Pero auguró una semana con el libro como protagonista que será «diversa, interesante y suficiente» y destacó que la filosofía del evento es «más que vender libros, fomentar la cultura». Y para lograr este objetivo, la edición de este año incluye la presencia de autores como Enrique Vila-Matas, Andrés Trapiello, Inma Chacón, Reyes Calderón, Joaquín Araujo, Bernabé Tierno o Gustavo Martín Garzo, entre otros.
La amplísima programación incluye el Día Miguel Delibes (29 de abril) para conmemorar el 50 aniversario de su libro 'Las ratas'. Una jornada que incluirá la proyección de la versión cinematográfica que hizo Antonio Giménez-Rico, que también estará presente, así como presentaciones de sus artículos, una mesa redonda y la Biblioteca Solidaria Miguel Delibes. El escritor Francisco Umbral también tendrá su día (3 de mayo) con la presencia del primer ganador del premio que lleva su nombre, Manuel Longares, que conversará con el director de El Norte de Castilla, Carlos Aganzo. En el capítulo de homenajes habrá también sendos memoriales a dos figuras de las letras recientemente fallecidas: el editor Germán Sánchez Ruipérez y el escritor Godofredo Garabito. Por último, el habitual homenaje institucional de la Feria lo recibirá este año el etnógrafo Joaquín Díaz.
Otro de los capítulos destacados será el ciclo literario Cuando la Feria Duerme que ha organizado el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, cinco sesiones marcadas por un tema monográfico cada una, que reunirán a autores de la región, moderados por un periodista vallisoletano. Las presentaciones editoriales, la entrega de premios literarios como el Jeromín, las Fuentes de la Edad o el de la Crítica de Castilla y León, los concursos literarios (Tartana Exprés, Relato Participativo, Relato Breve, Redlato) y los talleres literarios para animar a la lectura o el de cómic del gran dibujante vallisoletano Jesús Redondo ('El Capitán Trueno') son otra parte más del largo programa de esta Feria.
Además de ubicación, la Feria estrena nuevos horarios («a petición de los libreros», según el alcalde) con apertura de casetas solo por la tarde los días laborables (17:30 a 21:30) y de 12 a 14 y 17:30 a 21:30 el resto. Además de las casetas, la Cúpula del Milenio albergará un auditorio con capacidad para 270 personas. También habrá un salón con capacidad para 108 personas en el Edificio de Usos Múltiples anexo a la plaza. Sus alrededores serán además centro de actividades de animación, como su transformación visual en el Londres de hace 200 años, para conmemorar el bicentenario de Charles Dickens. Javier León de la Riva recordó que esta gran oferta es posible gracias al ahorro logrado con la nueva sede. El abandono de la Acera de Recoletos del Campo Grande permite ajustar cerca de la mitad del presupuesto anterior (120.000 euros) que se ha invertido en la gran oferta global presentada en el Salón de Actos del Ayuntamiento. «Al final haremos balance y veremos quien tiene razón», concluyó León de la Riva, en referencia al rechazo del Gremio de Libreros de esta Feria del Libro 2012.