La iglesia de San Agustín, que se encuentra en la calle Mayor, junto al edificio administrativo municipal de las Canónigas, estará dedicada desde hoy a impartir el sacramento de la penitencia. El primer acto de esta nueva etapa se celebrará hoy (19:30 horas) con la imposición de la ceniza, con el que comienza la Cuaresma. Será el obispo de la Diócesis, Esteban Escudero, quien presida este acto.
El objetivo de la Diócesis es que la iglesia sea un lugar casi permanente de administración del sacramento de la reconciliación y de dirección espiritual, dirigido a todas las personas que deseen entrar por sus puertas, que permanecerán abiertas a todos los fieles católicos. «Será una iglesia para la reconciliación y la escucha», según destacó ayer el sacerdote Maximino de Prado, coordinador de los seis religiosos que atenderán las confesiones, siguiendo el deseo del obispo de Palencia, Esteban Escudero, que ha promovido esta iniciativa.
La elección de San Agustín para esta función se debe a que es céntrica –«es la única iglesia que hay en la calle Mayor»–, recordó el sacerdote. «Las parroquias de la ciudad se encuentran saturadas de trabajo, tienen pocos sacerdotes y muchas actividades de los diferentes grupos (Cáritas, familias, oración, jóvenes...)», según agregó Maximino de Prado. «Por esta razón, el obispo quiere que San Agustín se destine casi en exclusiva a las confesiones. Para los católicos, el cumplimiento de este sacramento es muy importante, ya que, junto a la eucaristía, configura la vida de los cristianos», agregó el coordinador.
En esta iglesia además se venera a la Piedad, imagen titular de la Hermandad Franciscana Virgen de la Piedad, que simboliza los valores cristianos de la reconciliación. El año pasado, a la altura de este templo, con la Piedad como testigo, se celebró la ceremonia simbólica de la excarcelación de un preso en la procesión del Indulto, que organizó por primera vez la Hermandad del Santísimo Cristo de la Misericordia.
Seis sacerdotes se turnarán para confesar. «Son religiosos mayores de 75 años, que tienen buena formación y mucha experiencia pastoral, ya que han atendido parroquias, y han aceptado la propuesta del obispo por la importancia que tiene», aseguró Maximino de Prado. El templo mantendrá una misa los domingos, que comenzará a las 13:00 horas.