El secretario general de UGT en Palencia, Javier Gómez Caloca, ha hecho públicos en una rueda de prensa los ingresos de los cuatro miembros de la ejecutiva provincial del sindicato, rentas que ascienden en total a 65.643 euros, «menos que lo que cobra en un año el presidente de la Diputación, José María Hernández, que son 85.062 euros, salvo que ya se haya reducido un 5% en función de la situación económica del segundo semestre del año y sean 80.809 euros». Gómez Caloca ha hecho públicos los sueldos de los cuatro miembros de la ejecutiva provincial después de que el pasado domingo, durante la manifestación contra la reforma laboral, exigiera a los máximos dirigentes del PP palentino que hicieran públicas sus declaraciones de la Renta para que los ciudadanos pudieran comparar los patrimonios de los cargos políticos con los de los trabajadores. El presidente de la Diputación le respondió duramente al afirmar que sus palabras obedecen únicamente a «la necesidad de justificar los sueldos de algunos dirigentes sindicales».
«En un ejercicio de claridad compartido, esperamos que los responsables del PP hagan lo mismo, y no vale decir que sus retribuciones son públicas, porque la sociedad exige claridad en las rentas de los representantes políticos y sindicales», ha apostillado Gómez Caloca, al tiempo que ha insistido en que «los cuatro miembros de la ejecutiva provincial estamos dispensados de nuestro trabajo porque otros compañeros han cedido sus horas para que estemos aquí, no porque tengamos ninguna retribución a cargo de UGT».
El secretario general de UGT en Palencia ha incidido en que «lo más importante es que el PP explique las bondades de la reforma laboral en vez de utilizar cortinas de humo y atacar a los sindicatos», y ha asegurado que no está arrepentido de calificar a José María Hernández como «virrey de la Diputación». «Un virrey era el administrador de la administración central en sus colonias, y existe el riesgo de que Palencia se convierta en una sucursal, en una colonia de Valladolid, porque todos nuestros representantes políticos son embajadores de Valladolid en Palencia. Virrey no tiene un sentido despectivo, sino descriptivo de lo que ocurre en Palencia», ha concluido Gómez Caloca.