CC OO, con la colaboración del presidente de la Junta, ha despertado las iras de UGT al negociar unilateralmente la jornada laboral de los empleados públicos
Las elecciones sindicales a las que están mañana, jueves, llamados 67.157 empleados públicos de la Junta de Castilla y León son una más de las cosas que la crisis ha puesto patas arriba. Si tradicionalmente los sindicatos solicitan el voto a cambio de la promesa de luchar por mejoras laborales, en esta ocasión la prioridad ya no es avanzar, sino no retroceder. De hablar de subidas salariales, promociones internas y dignificación del trabajo público se ha pasado a reclamar estabilidad en el empleo, mantenimiento de la calidad en el servicio y conservación de derechos históricos. Mañana, los corrillos de empleados públicos no se formarán a las puertas de las consejerías, o de las Cortes regionales bajo las pancartas de 'No a los recortes', sino alrededor de las mesas electorales. Las elecciones afectan a todos los trabajadores de la Administración regional salvo a los docentes no universitarios, que votaron en 2010.
El sindicato UGT aspira a revalidar el triunfo en el cómputo general conseguido hace cuatro años, cuando obtuvo 278 delegados sindicales, frente a los 211 de CSI-F y los 208 de CC OO. La organización que representa a médicos y enfermeros Cemsatse, con 129 delegados, volvió a erigirse en la más votada en el Sacyl.
En la recta final de la campaña sindical, CC OO ha despertado (con la colaboración del presidente de la Junta) las iras de UGT al negociar unilateralmente que los cerca de 88.000 empleados públicos de Castilla y León vuelvan a la jornada de 35 horas semanales –en lugar de las 37,5 horas a las que va a serles aumentada–, cuando pase la crisis.
Según la información proporcionada por la Consejería de Hacienda, el número total de representantes a elegir en esta ocasión asciende a 1.029, frente a los 1.025 de 2008. De ellos, 224 pertenecen a las juntas de personal funcionario, incluidos los servicios centrales (13.334 electores); 295 a las juntas de personal funcionario y estatutario de las áreas de Salud (36.868 votantes); 89 a comités de empresa del personal laboral del Sacyl (2.148 censados); y 421 para comités de empresa de personal laboral del resto de áreas (14.807 trabajadores de Educación, Sanidad, Familia y el resto de consejerías).
Excepción en el profesorado
Los electores acudirán a las urnas en horarios variables, en función de la naturaleza de cada centro de trabajo. En todo caso, con carácter general, el proceso comenzará a las 9:00 y finalizará a las 14:00 horas en las dependencias administrativas, mientras que en los centros del Sacyl en los que existen turnos –como los hospitales–, el horario será de 7:30 a 23:00 horas. Las elecciones del año 2008 tuvieron una participación del 65,7%, ya que emitieron su voto 43.720 funcionarios y laborales de los 66.558 que estaban llamados entonces a las urnas.
Aunque el Pacto sobre Derechos de Representación Sindical prevé la celebración de elecciones únicas para todos los trabajadores con relación de carácter administrativo, estatutario o laboral, el personal docente de centros educativos públicos no universitarios –cerca de 20.000 personas– no acudirán hoy a votar, ya que sus elecciones se celebraron el 2 de diciembre de 2010 en todo el territorio nacional.
En esta ocasión, el número de candidaturas presentadas al proceso electoral asciende a 14, frente a las 11 de hace cuatro años . En aquella ocasión, todas los organizaciones sindicales concurrentes obtuvieron al menos un representante. Entre las novedades de este año está la separación de la candidatura de Cemsatse en dos: la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos de Castilla y León (CESM), por un lado, y el Sindicato de Enfermería (Satse-FSES), por otro.
Por otra parte, la Confederación Sindical Uscal se ha unido al SAE y el resultado es USAE, que aunque comparte siglas es una candidatura diferente de la de la Unión Sindical y Auxiliares de Enfermería, también USAE. Además concurren a las votaciones el Colectivo de Funcionarios Públicos 'Manos Limpias' –pendiente de resolución de recursos–,y Sindicato Independientes Sanidad Castilla y León (SIS-CyL).