La Cesm asegura con rotundidad que mantiene su convocatoria de huelga y que no hay acuerdos ocultos con la Junta para ceder finalmente a no realizarla a cambio de alguna concesión administrativa, una mejora achacable a su sindicato como un impulso ante las próximas elecciones sindicales. Dos cosas son irrenunciables para este Sindicato Médico. De una parte que la jornada ordinaria siga siendo de 8:00 a 15:30 horas y de lunes a viernes y, de otra, que la salida de guardia se mantenga con descanso del día después y una ponderación de la jornada en función del número de guardias realizadas de 1.380 al año, según destaca el secretario general de la Cesm en Castilla y León, Eloy Diez.
Por otra parte, el Sindicato de Enfermería, Satse, de Castilla y León ha hecho un llamamiento a los profesionales de enfermería de esta comunidad para que los días 14, 21 y 28 de febrero próximos no realicen el llamado 'solape de jornada', el tiempo que dedican a dar el cambio de turno a sus compañeros que los relevan en su puesto de trabajo, como protesta por las medidas de ajuste planteadas por el Gobierno regional y que afectan al colectivo de enfermería. Esta medida puede tener incidencia en la asistencia en los centros sanitarios.
Por su parte, el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, manifiesta el máximo respeto a la convocatoria de huelga realizada por el sindicato Cesm, aunque «no comparte los motivos que pretenden justificarla». Esta iniciativa «se limita a una ampliación de la jornada laboral de dos horas y media a la semana y se ha propuesto que se aplique trabajando un máximo de dos tardes al mes; por otra parte, salvo esta ampliación no se modifican las condiciones laborales de los médicos». El consejero ha recordado que «en otras comunidades autónomas se han tomado decisiones mucho más incisivas: cierre de centros de salud, de unidades hospitalarias, reducción de retribuciones, anulación de la carrera profesional o disminución del precio de las guardias y ha apelado a la responsabilidad del sindicato médico recordando la difícil situación económica y presupuestaria y la necesidad de colaborar en un esfuerzo colectivo que nos permita garantizar la sostenibilidad de la sanidad pública». Los profesionales de la sanidad no son los responsables de la crisis pero pueden contribuir a la solución. Las medidas planteadas «servirán para garantizar dos aspectos fundamentales: el pago de las nóminas a los trabajadores y el mantenimiento de la calidad asistencial de la sanidad pública de Castilla y León. Además ha recordado que la consejería de sanidad sigue abierta a la negociación para la aplicación de estas medidas».