Agustín Sierra Pérez tenía 75 años y ayer fue arrollado por la máquina de un tren en su pueblo, Villadepalos (Carracedelo). Perdió la vida poco antes de las diez de la mañana, cuando intentaba cruzar las vías exponiéndose al peligro de un atropello, dado que el túnel habilitado hace cuatro años para el tránsito de peatones está constantemente inundado. El agua que se acumula bajo las vías no tiene salida y se empantana impidiendo el paso de personas. Por eso, los vecinos utilizan el que ha sido siempre paso tradicional, un sendero sin protección ubicado en medio del pueblo y en las cercanías de la única entidad bancaria de la localidad. Más de medio centenar de personas cruzan diariamente por ahí, según explicó el presidente de la junta vecinal, Benjamín Gago, aclarando que las vías dividen el pueblo creando dos barrios.
La de Agustín Sierra no es la única muerte que ha tenido que lamentar Villadepalos debido al peligroso cruce del tren. Las cuentas no le salen redondas al nuevo pedáneo, que recuerda haber tenido constancia de al menos cinco atropellos. El más reciente tuvo lugar en el 2008. Entonces, una mujer de 41 años perdió la vida mientras intentaba salvar la de su perro. Caminaba junto a una amiga al lado de las vías, cuando el animal corrió hacia las mismas y se quedó quieto. Cuando ella acudió en su búsqueda se produjo el fatal desenlace. También en el 2002 hubo otra muerte. En este caso, una joven de 15 años que falleció en plena madrugada. Su cuerpo fue descubierto después de que el maquinista, una vez en su destino, encontrara restos de una prenda en la parte delantera de la locomotora.
Han sido todas ellas muertes evitables. Esa es la idea que ayer reivindicaron los vecinos. Están indignados y exigen al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) una solución para ese túnel, así como para los otros pasos que utilizan para cruzar la vía. Es el caso del paso que comunica el barrio de arriba con el barrio de abajo a la altura del colegio, el centro médico y la casa del pueblo. Es un lugar de tránsito desprovisto de cualquier medida de seguridad, en el que diariamente los niños se exponen al peligro.
Nadie sabe exactamente por qué Agustín Sierra atravesó las vías sin percatarse de la cercanía del tren. Algunos vecinos comentaron ayer que llevaba puesto un gorro que pudo haberle impedido escuchar su proximidad. Su cuerpo sin vida fue encontrado por un vecino unos metros por delante de donde el fallecido fue arrollado, en la zona del apeadero de Villadepalos.
El alcalde de Carracedelo, Raúl Valcarce, lamentó ayer profundamente la muerte de este vecino y se unió a las reivindicaciones ciudadanas para que Adif se comprometa a costear la creación de una tubería de evacuación que lleve al agua a una presa natural pocos metros más abajo. Valcarce aseguró que el administrador ferroviario tiene ya en su poder dos memorias valoradas para dar solución al problema. Estudios que determinan que la inversión necesaria es de 80.000 euros. Además, el alcalde adelantó que el Ayuntamiento está dispuesto a correr con los gastos de limpieza y mantenimiento, pero siempre que Adif acometa la obra tanto aquí como el la localidad de Posada, donde existe el mismo problema.
Los vecinos aseguran que están dispuestos a manifestarse y hasta cortar el paso a los trenes para conseguir que se mejore la seguridad de la zona y evitar nuevas muertes. De momento, hoy se reunirán con el primer edil.
El accidente de ayer obligó a cortar durante dos horas el tráfico. El corte afectó al tren que hace el trayecto Vigo-Barcelona y al que enlaza Vigo con Ponferrada y León. Y es que, la línea que cruza Villadepalos es la más utilizada para unir Madrid con Galicia. Los vecinos aseguran que, de media, pasa un tren cada 20 minutos y el tiempo entre tren y tren se acorta considerablemente de 20.00 a 23.00 horas.