Decenas de patrullas y agentes se vieron involucrados a primera hora de la noche de ayer en una espectacular persecución a una furgoneta, que comenzó en las inmediaciones de una finca agrícola de Fuensaldaña y que acabó pasadas las diez con la ronda norte cortada a la altura de Mercaolid y con el vehículo en cuestión, un furgón con placas de Zamora, interceptado en plena calzada por una patrulla de la Policía Nacional.
El despliegue, pese a todo, sirvió de poco. Los presuntos ladrones solo llevaban material que aparentemente podía utilizarse para cometer algún robo, pero nada que les implicara, en realidad, en alguno.
Los hechos se desencadenaron en una finca agrícola dentro del término municipal de Fuensaldaña. Un agricultor, que al parecer ya había sufrido un robo días atrás, sorprendió a los cuatro o cinco ocupantes de la citada furgoneta merodeando por su propiedad, así que inició una persecución que le condujo hasta la capital en la que dio aviso a los servicios de emergencia.
A la persecución se sumaron enseguida distintas patrullas de la Guardia Civil, en principio, y luego otras muchas de las policías Municipal y Nacional. Los agentes de este último cuerpo fueron los que detectaron el vehículo en la ronda norte circulando en sentido a Soria y decidieron cruzar su patrulla en mitad de la calzada para interceptarlo. En esa maniobra acabó averiado el propio vehículo policial, que tuvo que ser retirado después por una grúa para su reparación –como muestra la imagen de abajo–.
Herramientas sospechosas
A esos primeros policías se fueron añadiendo más y más agentes de los tres cuerpos mencionados hasta sumar cerca de una veintena. Los funcionarios registraron la furgoneta y comprobaron que, en efecto, llevaban algunas herramienta, pero nada más sospechoso de proceder de un robo, por lo que inicialmente no pudieron imputarles delito alguno. El conductor, eso sí, no llevaba encima documentación alguna, aunque casi una hora después se la trajo otra persona y pudo llevarse el vehículo. Sin más.
La ronda norte recuperó la normalidad minutos después de las once de la noche, cuando la grúa retiró la patrulla y los ocupantes de la furgoneta reanudaron la marcha.