Sin mayor novedad en las Cortes, el PP ha rechazado las peticiones de retirada de la Ley de Medidas Tributarias que contempla subida y creación de impuestos y ampliación de la jornada de trabajo de los empleados públicos, «porque todos tenemos que hacer sacrificios» y el «esfuerzo» que se pide «es equilibrado» y menos duro que en otras comunidades.
La consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, ha defendido que medidas como el 'céntimo sanitario' que subirá 4,8 céntimos el precio de cada litro de gasolina o gasóleo a partir del 1 de marzo o el aumento de la jornada para el personal autonómico son claves para el «mantenimiento de la calidad de los servicios públicos fundamentales» y «para la recuperación económica a medio y largo plazo». Del Olmo reconoció que «los sacrificios que nos esperan son notables», pero recordó a los funcionarios de esa «gran empresa» que es la Junta, una parte de los cuales protestaban a la puerta del parlamento, que la jornada ordinaria en el sector privado es de 40 horas semanales y que a los que están en nómina de la Junta se les sube de 35 a 37,5.
Desde la oposición
Desde los escaños de la oposición fueron muy críticos con el proyecto de ley. El socialista José Francisco Martín avisó de que las grandes flotas de transporte repostarán fuera de la comunidad, donde el combustible será más económico y que el «centimazo sanitario» tendrá un efecto perverso, porque ese descenso del consumo provocará un descenso de la recaudación general de la Junta porque a menor venta habrá menores ingresos en el Impuesto de Hidrocarburos, el que grava la venta de carburantes y el IVA. «Luego gravan simbólicamente a las hidroeléctricas, dejan que se vaya de rositas la nuclear, se intentan cargar la eólica y dejan fuera la solar y su tramas», reclamó Martín, quien propuso una subida del IRPF para rentas superiores a 120.000 euros anuales y la recuperación del impuesto de Sucesiones y Donaciones para grandes empresas. «Este proyecto es un engaño masivo a los ciudadanos, también a los que le han votado», precisó el socialista señalando el escaño de Juan Vicente Herrera.
José María González, de IU, reclamó «una política fiscal diferente» y la marcha atrás en las medidas laborales, porque, a su juicio, «supondrán la pérdida de uno de cada catorce empleos» e irá en detrimento de los servicios públicos.
Desde la filas del PP, el portavoz, Carlos Fernández Carriedo, incidió en la crítica que hizo hace unas horas el presidente de la Junta de que el máximo responsable de los socialistas de Castilla y León, Óscar López, «estará en ese momento echando gasolina en Madrid y pagando allí el céntimo sanitario con toda naturalidad». López no ha asistido a la sesión plenaria de hoy.