'De la Cueva y de Mendoza y Luna' es el título del guión de la nueva obra teatralizada del castillo de Cuéllar, que se ha presentado hoy de forma oficial ante vecinos de la villa, hosteleros, industriales y políticos, entre otros. El apellido 'De la Cueva', del primer duque de Alburquerque, toma fuerza en esta obra junto al de su mujer, doña Mencía de Mendoza y Luna, principal protagonista de la obra en la que la autora, Azucena Álvarez ha centrado la mayoría de la fuerza. En ausencia del duque, la duquesa se hace valer ante su pueblo y ante parte de esa sociedad jerarquizada medieval que no la admite por ser mujer. Ella toma la autoridad y se refuerza y toma decisiones, en una reflexión sobre el papel de la mujer en la Edad Media. La historia se desarrolla hacia el año 1465, justo cuando Don Beltrán de la Cueva, el primer duque de Alburquerque, se ve obligado a partir de su castillo para participar en el episodio conocido como la Farsa de Ávila. Es en este punto donde adquiere visibilidad Mencía de Mendoza y Luna, primera esposa del duque, tomando el protagonismo durante toda la visita teatralizada y mostrando el peso que podía tener la mujer en la Edad Media.
A lo largo de la obra existen dos partes claramente diferenciadas. Por un lado se visita el torreón, la zona noble, en la que se tratan asuntos oficiales, del orden y la administración del castillo y de la villa. La trama se desarrolla en estancias tales como la sala del trono o la sala de las damas, mediante personajes como el alcaide de la villa, un monje de plena confianza y la guardia del castillo. Desde ahí, la trama se traslada a la zona de las bodegas y la cocina, donde nos encontramos a los personajes del pueblo llano, que tienen unas pasiones que, según la autora de los textos, no deberían tener los nobles, o al menos se trata de que en la zona del torreón no se vean y aquí quedan al descubierto. Se trata de la avaricia, la codicia y la gula, ahora sí, mezcladas con mucho humor y asuntos más domésticos y cotidianos, aunque continuando parte de la trama que se inició en el torreón, de la mano de un personaje, el monje.
El castillo de los Duques de Alburquerque en Cuéllar, es una de las fortalezas más importantes de toda Castilla y león y una de las mejores conservadas. En la actualidad, se utiliza como centro de enseñanza Secundaria y como recurso turístico para el Ayuntamiento de Cuéllar, que tiene en este lugar su principal oficina de Turismo.La propuesta de visitas turísticas mediante la realización de espectáculos teatralizados en este castillo se inició en el año 1997. Desde entonces fue un modelo a seguir en otros municipios y ciudades de España, debido a su excelente puesta en escena, a la patente sinergia entre el patrimonio y el espectáculo y a la utilización de los mejores medios informáticos. Desde entonces, el castillo cuenta con teatro para disfrutar de la historia, mediante la visita teatralizada al 'Torreón de la memoria' y las bodegas, donde al visitante le sorprenden distintos personajes históricos que cuenta sus batallas, historias o los sufridos trabajos que se realizaban durante la Edad Media. Todo ello recorriendo un castillo, donde, además, se ven importantes restos de la arquitectura medieval y estilos como el mudéjar, el gótico o el renacimiento.
Pero todo producto turístico, si no quiere perecer, debe tener una renovación. Así ha ocurrido a lo largo de los 15 años de funcionamiento de esta propuesta, en el que se han modificado las obras teatralizadas cada dos años para ofrecer un nuevo espectáculo con los mismos espacios. Algo que se vuelve a repetir ahora, cuando el Ayuntamiento presenta un producto turístico renovado y modernizado, que trata de ofrecer una visita diferente al castillo, en la que nuevos personajes e historias dan vida a las salas de esta fortaleza, que se encuentra habitada durante todo el año, desde la Edad Media hasta nuestros días.