El buen comienzo de la temporada de las rebajas de invierno invitaba al optimismo al sector del comercio, al que la crisis está azotando con especial fuerza. Sin embargo, cuando ya ha transcurrido más de un mes y las rebajas están en pleno ecuador, todo aquello se observa ahora como un espejismo pasajero. Las ventas han vuelto de nuevo a niveles mínimos, el consumo no se reactiva y las previsiones a medio plazo no son optimistas, según señalan desde el propio sector.
Muchos comerciantes estaban apurando sus peores momentos al final de 2011 para ver si las rebajas les permitían mantener un negocio que lleva meses dando pérdidas. Pero los primeros resultados son muy negativos y la mayor parte de los portavoces de asociaciones consultados coinciden en que, a partir de ahora, se producirá un goteo permanente de cierres de establecimientos, lo que en poco tiempo puede cambiar el panorama del comercio de la ciudad, convirtiéndolo en un espacio más limitado a las franquicias y a las delegaciones de grandes cadenas.
«En el comienzo de las rebajas se ha visto más movimiento, también ha hecho frío y eso nos ha favorecido. Pero esta situación ha durado dos semanas y hemos vuelto a lo mismo. Además, hay que tener en cuenta que los descuentos han sido muy elevados desde el primer momento. Esto significa que el comerciante ha preferido perder menos dinero antes que no ganarlo, porque los descuentos han sido tan elevados que apenas han dejado margen para cualquier beneficio», indica Judith Castro, presidenta de Palencia Abierta.
Este mismo argumento lo sostiene la dirigente de la Asociación de Comerciantes Palentinos (Acopa), Pilar Abad, que considera que el inicio real de las rebajas se ha consolidado en el mes de noviembre, bajo la presentación de descuentos o promociones, y con unos porcentajes demasiado elevados para que los pequeños comerciantes puedan competir. «Las rebajas reales han comenzado en noviembre con una agresividad tremenda. En Navidad, ya estaban muchos con el 50%, y en el inicio de las rebajas partían con descuentos de hasta el 70%. Esto no está regulado ni vigilado y es un mazazo al pequeño comercio. En un mes, he contado el cierre de quince comercios en el centro, y creo que se avecina un goteo constante, porque los comerciantes no pueden asumir más pérdidas», indica con pesimismo.
Por si parte, Soraya Mayo, presidenta de la Asociación de Trabajadores Autónomos de Castilla y León, agrera que «es muy probable que en los próximos meses veamos el cierre de muchos negocios, ya que algunos están con el agua al cuello y mantienen su actividad porque es su único medio de vida, o bien les queda poco tiempo para jubilarse y deben aguantar como sea».