Las cinco vocalías que han quedado libres tras la dimisión en bloque de los representantes de la Asociación de Bodegueros de la Ribera del Duero (Asebor) en el Consejo Regulador ribereño no serán ocupadas por los suplentes finalmente. Así lo anunciaron en la tarde de ayer en su sede de Aranda de Duero los propios vocales dimitidos, quienes además y, ya de manera oficial, explicaron los motivos por los que decidieron abandonar su puesto en el ente ribereño. Comparecieron: Enrique Pascual, quien también es el presidente de la agrupación de bodegueros; Alfonso Velasco, Yolanda García Viadero, Antonio Díez y Marino Arranz.
En primer lugar y como «razón fundamental», el presidente de Asebor empezó manifestando que se ha llegado a esta situación «por unos presupuestos que en principio se considerabas no aceptables para aprobar y que luego se han llevado adelante sin nuestro consentimiento explícito, se han llevado adelante y han provocado esta situación que se ha considerado insostenible».
Tomó el relevo Yolanda García Viadero, quien quiso subrayar la importancia de la asociación a la que pertenecen destacando el número de productoras que la integran y al amplio apoyo que obtuvieron en las dos convocatorias electorales del año 2006 –pues hubo que hacer una segunda convocatoria–, algo que «nos sitúa como los representantes del sector de bodegas en el pleno». A este respecto, indicó que ya en ese momento no se consideraban suficientemente representados con cinco vocales de los 12 existentes, debido a que «en torno al 80 o 90%, tanto de la aportación a la actividad como económicamente, en el Consejo Regulador viene de las bodegas». A pesar de todo, «con la mejor voluntad de entendimiento» aceptaron la situación y el presidente que les propuso Urcacyl y UCCL, José Trillo, el cual, y según García Viadero, «se comprometió a contar con el sector de bodegas independientemente del número de vocales. Nos dijo que reconocía la importancia del sector que representábamos».
Críticas a la gestión
Por lo ratificado por la vocal, la gestión es otro de los motivos por los que han decidido renunciar a sus cargos. En su opinión algunos gastos, como alguno de promoción, se podrían haber efectuado con una menor cuantía, «gastos que considerábamos muy interesantes en cuanto al concepto, pero pensábamos que se podía hacer lo mismo por mucha menos cantidad de dinero». De la misma manera consideró que «siempre hemos planteado que era obligación del Consejo y del pleno exigir un control de gastos, una rentabilidad de lo que gastábamos. Todo esto no ha sido así». Continuó explicando que en los últimos dos años, «el ansia presidencialista de don José Trillo ha ido creciendo» y que, retomando su argumento con los números de los últimos presupuestos, anotó que «bajo ningún concepto» los podían asumir «porque sería desleal con el sector que representamos y en su conjunto con la Ribera del Duero». Según Viadero, «estamos hablando de unos planteamientos de gastos de 6.700.000 euros frente a unos recursos reales en el 2011 de 4,5 millones. Algo que para nosotros era inasumible llegar a esa situación».
Llegados a este punto la intención de Asebor es dar a conocer su postura a sus representados y viticultores independientes, así como a la Junta de Castilla y León, encargada de fijar la fecha de las elecciones, y por supuesto, conseguir una mayor representatividad en el pleno. Como reconoció la vocal, esa pretendida representación, si no «casi el doble de lo que tenemos», sí pretenden «algo más equilibrado», o como apuntó otro vocal, «algo más relacionado con la realidad».
De esta manera, la Junta de Castilla y León se verá obligada a adelantar las elecciones, tal y como anunció el lunes Jorge Moro, director general de Industrias Agrarias. Aunque también advirtió de que la nueva orden que ha preparado la Consejería de Agricultura y Ganadería tiene que pasar todavía por el Consejo Consultivo, por lo que la convocatoria de los comicios en el seno del Consejo Regulador de la DO Ribera del Duero no podrá ser inmediata.