
Exterior del edificio del Grupo Lince construido por Collosa y situado en la calle Nitrógeno, 43 del polígono industrial El Carrascal de Valladolid. / FOTO EL NORTE
La construcción incluye la colocación de cubiertas ajardinadas con especies aromáticas autóctonas con baja demanda de riego
El edificio construido para la empresa Lince Asprona SLU por Construcciones Llorente S. A. (Collosa) ha sido incluido por La Junta de Castilla y León en la segunda edición de su Catálogo de Buenas Prácticas de Sostenibilidad e Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) 2011-2012. El catálogo tiene el objetivo de difundir tanto en la comunidad autónoma como en el resto de España ejemplos de integración de las consideraciones ambientales, sociales y económicas en la actividad investigadora e innovadora. La publicación recoge las experiencias positivas que se han dado en distintos ámbitos de la comunidad, entre ellas la construcción del edificio Envite, sede del Grupo Lince en Valladolid, construido Collosa que ha participado además con su propio centro tecnológico de I+D+i. El proyecto ha sido financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, dentro del Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica 2008-2011.
El catálogo destaca en su informes que en la construcción del edificio se han empleado materiales cuya producción genera un gasto energético y de recursos naturales sostenible. La madera certificada utiizada en la subestructura y acabados de la fachada de oficinas y en la cubierta de las naves, el aislamiento de lana de roca, el linóleo natural en los pavimentos y revestimientos, también pinturas con baja emisión de compuestos orgánicos volátiles.
El edificio se ha diseñado también para maximizar la reutilización del ciclo del agua. De esta forma se ha previsto la captura del 80% del agua de lluvia en cisternas subterráneas. Esta agua se utiliza posteriormente para el riego, se reutiliza más tarde la sobrante. En esta misma línea de aprovechamiento se han instalado urinarios sin necesidad de agua y grifería de bajo consumo. La construcción incluye la colocación de cubiertas ajardinadas con especies aromáticas autóctonas con baja demanda de riego (que se realiza por goteo).
El proyecto contempla además la captación de energía solar térmica a través de la cubierta de nave. Los paneles solares están diseñados para cubrir las necesidades de agua caliente sanitaria de la cocina en invierno. El sobrante de calor en verano se utiliza para refrigeración por absorción. La producción principal de calor se lleva a cabo en dos calderas de biomasa para las oficinas y para las zonas industriales alimentadas con 'pellets'. La planta cuenta además con una bomba de calor geotérmica con aprovechamiento del calor del terreno mediante 9 pozos geotérmicos de 140 metros de profundidad y reducido diámetro. Otra acción bioclimática destacada en el catálogo es el tratamiento diferenciado de las fachadas según sus orientaciones solares, de manera que hay algunas muy cerradas con pocos huecos en orientaciones del Noreste y al Noroeste y superficies acristaladas con parasoles de lamas fijas horizontales y verticales en la sur, que bloquean la incidencia de los rayos en el periodo estival.
De igual forma, el diseño de la iluminación ha sido determinante para la consideración de edificio bioclimático ya que se ha originado un nivel alto de iluminación natural interior que reduce la demanda de iluminación artificial