Pese a ser último en la tabla con una cifra de solo cuatro victorias, la plantilla del Blancos de Rueda confía en que la implicación de los jugadores y el trabajo diario permitan reconducir una errática trayectoria que apunta directamente al descenso.
Eduardo Hernández Sonseca manifestó que al equipo lo ve bien. «Tengo plena confianza en mis compañeros. La derrota en San Seabastián fue un palo muy duro. La dinámica de trabajo es muy buena, nadie lo puede negar. La lástima es que, en cierto momento del partido, se pierde o se viene abajo el trabajo realizado. Toda la plantilla está comprometida y convencida de que se puede salvar la situación. El que diga lo contrario no ve lo que hacemos a diario», señaló.
El pívot madrileño indicó que, venga un base o no para sustituir al lesionado Stephane Dumas, «no significa un gran problema para nosotros. Samo (Udrih) y Jhorman (Zamora) lo pueden hacer perfectamente en esa posición. No es una situación habitual para ambos, pero estan para echar una mano. Si el el club decide traer otro base, será bien recibido; pero hoy por hoy debemos de concierciarnos de que este plato lo tenemos que conocinar los que ya estamos aquí. Eso es lo importante».
Nacho Martín, por su parte, también se refirió a la posible contratación de un director de juego: «Si viene, nos ayudará, pero tenemos a Samo Udrih y Jhorman Zamora, que pueden actuar ahí. Hay cosas más importantes que contratar un base», explicó.
El ala-pívot vallisoletano resaltó que la llegada de Roberto González como primer técnico no ha supuesto «muchos cambios. Luis y Roberto piensan de forma parecida, y los jugadores somos los mismos. Creo que no ha cambiado mucho. Quizá ahora se jueguen más otros sistemas y las defensa varíen, pero no creo que haya sido un cambio radical. La llegada del nuevo técnico no se nos ha hecho muy difícil».
Martín se refirió también a los retrasos en los pagos que arrastra la plantilla: «A nadie le gusta que le deban dos o tres meses. Yo y parte de mis compañeros que están aquí hace tiempo lo llevamos mejor y otros no lo aguantan tan bien. Pero no creo que haya compañeros que jueguen mal porque no les paguen. Sería de tontos. Hay preocupación, yo también la tengo, por el asunto de los retrasos. Todos jugamos por dinero. Como el año pasado llegó el dinero, confíamos en que este suceda lo mismo y nos lo den antes o después».