«Tendrá que dar explicaciones la parte que ha incumplido el acuerdo que se iba a firmar», subrayan los sindicatos. Fuentes de Comisiones Obreras y de UGT daban ayer por rotas las negociaciones para pactar los recortes que afectarán a la plantilla del Ayuntamiento de Valladolid. Si la pasada semana ambos frentes confiaban en rubricar, pese a las últimas dificultades que se habían registrado en este proceso, ayer por la mañana las organizaciones sindicales acusaban directamente al equipo de gobierno de ser los culpables de la falta de acuerdo.
Según avanzaron los representantes de los trabajadores, el Consistorio aprobará por decreto esa reducción de derechos vigentes hasta ahora. Entre ellos, se incluirá la suspensión de las ayudas escolares para los hijos de los empleados municipales (cerca de 100 euros al año para la compra de libros), la eliminación de las subvenciones para prótesis, como la adquisición de gafas, o los pagos de la productividad por objetivos, que, de media, pueden suponer unos 110 euros por trabajador y año.
Finalmente, explican, no habrá reducción de horas extraordinarias y se seguirán abonando las pagas de calidad en los servicios de Policía Local y Limpieza, según las fuentes consultadas, que sospechan que estas dos últimas decisiones se toman para evitar movilizaciones en dos áreas que tienen repercusión directa en la vida ciudadana. Además, habrá una reducción en las horas sindicales, una medida que ya se contemplaba en el acuerdo que no se llegó a firmar.
Ampliación de jornada
Las mismas fuentes aseguran que en las mesas aún no se ha abordado la ampliación de la jornada laboral de 35 a 37,5 horas semanales, un tema peliagudo, que el alcalde ya ha advertido que hay que aplicar o sí o sí porque está contenido en un decreto ley del Gobierno central. «Lamentamos que el gobierno municipal haya tirado por la borda un acuerdo que estaba cerrado cuando el propio alcalde ha ensalzado el diálogo mantenido hasta ahora», añaden los sindicatos.
Por su parte, en la Concejalía de Hacienda y Personal aseguran que el proceso de negociación sigue abierto y ni confirman ni desmienten que los recortes, que afectarían a una plantilla de 2.500 trabajadores municipales, se vayan a aprobar por decreto.
Los sindicatos y la Concejalía de Hacienda llevan desde principios de enero intentando llegar a un acuerdo sobre los recortes. Se había alcanzado un pacto, pero el 20 de enero el Ayuntamiento se echó para atrás y no lo aprobó en Junta de Gobierno.