Corren tiempos difíciles para intentar reflotar los centros comerciales ya existentes en la capital y el alfoz. Dos de ellos están inmersos en pleno proceso de relanzamiento con suerte dispar. Se trata de los contenedores de ocio, comercio y gastronomía Parquesol Plaza y Parque Laguna, ambos propiedad del Grupo Parquesol San José.
El primero sigue más o menos como estaba hace un año, es decir, bastante mal, pero pendiente de la reapertura de sus cines. Mucho mejor van las cosas en el caso del centro comercial situado al borde de la carretera de Madrid. Dos empresarios chinos y un tercero del mundo de la hostelería acaban de invertir allí un millón de euros para abrir tres nuevos negocios y llevar la ocupación del espacio hasta el 80%, según confirman sus propietarios.
Y todo, siete meses después de la agresiva oferta lanzada por la constructora, nada más hacerse con el cien por cien de los dos centros comerciales –antes los compartía con la empresa de Enrique Cerezo, en el caso de Parquesol, y con Martinsa Fadesa– en la que ofrece alquileres gratuitos durante el primer medio año y luego precios reducidos para los cinco siguientes.
La campaña parece haber dado en el clavo en el espacio situado en la entrada de Laguna de Duero. Allí abrió hace una semanas un enorme restaurante wok, la última moda en este tipo de negocios, que ocupa la friolera de 1.700 metros cuadrados. La inversión realizada solo en este contenedor alcanza los 600.000 euros. Allí mismo, en otro de los inmuebles hasta ahora vacíos, está prevista la apertura en poco más de un mes de otro gran bazar chino de 2.000 metros cuadrados, cuyo local se encuentra en obras gracias a una inversión que ronda los 300.000 euros. A estos dos negocios se sumará también en las próximas semanas una nueva cafetería de 300 metros cuadrados.
«Ahora mismo tenemos el centro comercial al 80% de ocupación, aún nos faltan algunos espacios –sobre todo en la galería comercial– pero las cosas están saliendo bien», reconoce Gonzalo Jolín, portavoz del Grupo Parquesol San José, que se hizo con el control de este espacio de 39.000 metros cuadrados a comienzos del verano pesado.