Tres son las peticiones que la Alianza por la Unidad del Campo que conforman UPA y COAG llevarán el miércoles en la manifestación que saldrá de la Plaza del Milenio de Valladolid para terminar en la consejería de Medio Ambiente de la Junta. «Exigen» una solución «definitiva» a los daños que la fauna salvaje causa en la ganadería, una normativa medio ambiental «más flexible», y el «pago inmediato» de las ayudas retrasadas. La tabla de reivindicaciones que llevarán a la consejería recoge un total de 11 medidas con las que piden que «la fauna salvaje y la administración dejen de estrangular a agricultores y ganaderos» para que puedan seguir viviendo en el campo y no sean «expulsados del campo».
La Alianza cifra entre 10.000 y 20.000 los animales que han muerto por ataques de lobo en la comunidad entre 2007 y 2011, y «exigen» el control de este animal en las zonas que no son tradicionalmente loberas, según expuso el coordinador de COAG en Valladolid, Alberto Duque. Además mostró su «preocupación» por la normativa medio ambiental que «no permite» la quema de rastrojos y eso da lugar a un mayor número de plagas que causan «estragos valorados en 1,4 millones de euros», de ahí que soliciten mayor «flexibilidad» en la condicionalidad de estas normas. Entre otros, piden que sea más flexible la prohibición del empleo de cosechadoras cuando la temperatura es de más de 30 grados o el viento superior a 30 kilómetros por hora.
Los agricultores y ganaderos, aseguró Duque, «quieren vivir en el campo», pero la administración tiene que trabajar para que eso sea posible, pagando los daños que causan a la ganadería.
El coordinador de UPA en Valladolid, Francisco Fernández, calificó de «disfunción grande» la que existe entre el ganadero y la fauna salvaje porque «si un ganadero mata a un lobo puede conllevar hasta pena de cárcel», mientras que cuando es el lobo el que ataca a la ganadería «ni siquiera se valoran los daños colaterales».
Por último, piden a la Junta que «pague de forma inmediata» las ayudas que tradicionalmente se percibían en noviembre y diciembre -agroambientales y de zonas desfavorecidas-, así como otras ayudas directas aún pendientes como la rotación de cultivos o a la modernización de explotaciones.