Las cosas no pintan bien para el sistema sanitario. Al menos esta es la visión que defendieron esta mañana los portavoces de todos los sindicatos con representación en el Área de Salud del Bierzo. Aseguran que la modificación de las jornadas de trabajo que pretende llevar a efecto la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León incidirá muy negativamente en el sistema, se perderán puestos de trabajo y se producirá una merma de la calidad asistencial, ya que menos trabajadores tendrán que atender al mismo volumen de pacientes. En el caso concreto del Área de Salud del Bierzo, serán 200 los empleos que dejarán de existir, aquellos correspondientes a las sustituciones o la cobertura de horas extra. Las peonadas serán cosa del pasado, ya que cada uno de los trabajadores de la plantilla fija, es decir, los funcionarios, trabajarán 2,5 horas más a la semana. «Aumentar más nuestra jornada significa que los contratos que están cubriendo nuestro descansos no serán necesarios. Se va a hacer trabajar más tiempo a menos trabajadores y los que nos cubrían se quedarán si empleo», aseguró uno de los portavoces sindicales minutos antes de la concentración de protesta que ayer tuvo lugar a las puertas del Hospital del Bierzo, en la que participaron más de 200 sanitarios y no sanitarios de la comarca.
Haciéndo números, una vez que se aplique la normativa, por cada catorce trabajadores sobraría uno. Es preciso considerar que la plantilla orgánica del área de salud berciana es de 1.800 trabajadores. Y es que si ellos van a ver incrementado su trabajo diario, también los pacientes notarán el cambio. Esta fue la idea principal que quisieron transmitir. En un hospital con un elevado volumen de pacientes, si a la plantilla real de 2.000 trabajadores le restas esos 200 que están en la bolsa de empleo y viven exclusivamente de hacer sustituciones, el mismo número de enfermos, será atendido por un número menor de profesionales. «¿Quién nos va a cubrir cuando tengamos descanso, vacaciones o cualquier día de libre disposición?», se preguntaron algunos, recalcando que ya con 35 horas semanas y existiendo personal de refuerzo, a algunos funcionarios se les adeudan a final de año hasta 50 días de descanso.
Al contrario de lo que denuncian los trabajadores, la dirección del Hospital del Bierzo, el gerente, Alfonso Rodríguez Hevia, no encuentra motivo alguno para la alarma y recuerda que los momentos son críticos y todos deben arrimar el hombre. También el gerente de Atención Primaria en el Bierzo, Eduardo Criado, se manifestó en la misma línea, asegurando que ésta será una medida circunstancial, hasta que el temporal amaine, y que en ningún caso este ajuste laboral afectará a la calidad asistencial. Ambos gerentes quisieron recordar que las plantillas de Atención Primaria y Especializada han crecido considerablemente en los últimos años. En los centros de salud suman 130 profesionales más y 180 a mayores en el hospital.