El alcalde de Valladolid, Francisco Javier
León de la Riva, mostró ayer su satisfacción por el acuerdo en el comité ejecutivo de la
Feria para que el
Expediente de Regulación de Empleo (
ERE) de 2012 afecte «a todos los trabajadores por igual» y que suponga la reducción del empleo sobre todo en los meses en los que la institución ferial esté «parada».
En declaraciones recogidas por Europa Press tras la rueda de prensa de presentación del Cross Ciudad de Valladolid, el primer edil vallisoletano incidió en que esa idea es «la más sensata» frente a otra «más egoísta» de despedir directamente a ocho trabajadores.
El regidor explicó que en la actualidad «todas las ferias tienen un problema», ya que considera que «el modelo ferial está cada vez más en desuso», pues la utilización de las nuevas tecnologías y la proliferación de los «salones» sustituye a las promociones de las ferias convencionales.
Reducción global
Por ello, recordó que no hubo «más remedio» que hacer un ERE, en el que se ha optado por la opción «más sensata» de pactar con los trabajadores una «reducción global para todos ellos», pero «tratando de que se haga en meses en que la feria esté parada como es el actual».
Por otra parte ha reprochado a quien planteó dentro del Comité Ejecutivo «la otra opción» de no plantear el ERE y «poner a ocho en la calle», lo que ha definido como «una postura egoísta de aquellos que por el cargo que ostentan están blindados». Asimismo, explicó que se acordó también una ampliacción de capital de dos millones de euros que no se destinará a gasto corriente, sino para respaldar la adquisición del Hotel Feria. Un proyecto, al que considera «interesante» porque, según reconoció, «no parece que el Palacio de Congresos se vaya a construir de forma inminente».
La operación se llevará a cabo durante cuatro años en el porcentaje correspondiente a la proporción del 30% por parte del Ayuntamiento y la Cámara de Comercio, el 20% de la Junta y el 10% de la Diputación Provincial y CajaEspaña-Duero. Por este motivo, el primer edil subrayó que se alegra de haber pospuesto la aprobación de los presupuestos al mes de febrero, porque habría tenido que hacer «muchos cambios casi antes de empezar».