Castilla y León es una de las diez comunidades que ha regulado la condición de portero de espectáculos y salas
Tú pasas, tú no pasas. A la puerta de una discoteca, bar, karaoke, concierto, museo o local en el que se celebre un espectáculo público no se puede poner cualquiera. La Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas de Castilla y León de 2006 y el reglamento que regula el derecho de admisión de 2010 establecen que en los recintos de aforo superior a cien personas debe haber seguridad privada para controlar el desarrollo de la actividad y abren la puerta a la figura del «personal especializado», especialización que se garantizará mediante un permiso que expedirá la propia Junta. Ni siquiera el dueño del local, si no tiene este permiso, puede regular el acceso al recinto.
Al examen convocado por primera vez por la Agencia de Protección Civil, se presentaron casi 300 aspirantes y finalmente se han admitido 241 candidatos a obtener ese carné de portero de espectáculo públicos y actividades recreativas (PEPAR). La primera prueba está fijada para el 18 de febrero y se celebrará en el Instituto Zorrilla de Valladolid. La mayoría son hombres y hay un porcentaje importante de ciudadanos extranjeros con residencia en España. Ese índice de inmigrantes es mayor aún en el apartado de personas excluidas de la convocatoria, generalmente por no poder acreditar contar con la titulación académica exigida.
A los aspirantes se les requiere ser mayores de edad, haber superado la Educación Secundaria Obligatoria o contar con un grado medio de Formación Profesional o equivalente, ser ciudadanos españoles, de un país de la Unión Europea o contar con permiso de residencia y trabajo en regla y presentar una hoja de antecedentes delictivos o de faltas contra las personas y el patrimonio limpia como una patena.
Los aspirantes a obtener el carné de portero de espectáculos públicos deben superar dos pruebas. La primera, un psicotécnico para valorar la personalidad y la actitud psicológica del aspirante, que se desarrollará durante una hora y tendrá carácter eliminatorio. La segunda será un examen tipo test para evaluar los conocimientos necesarios para desempeñar correctamente sus funciones a través de cincuenta preguntas.
Funciones del portero
El portero es el encargado de prestar un servicio de admisión regulado por decreto regional desde 2010. El responsable de la puerta de un recinto de acceso público debe asegurar que la entrada de personas se produzca con fluidez y orden, facilitar el acceso a las personas con discapacidad, comprobar la edad de los clientes y negar el acceso a menores en locales y espectáculos en los que esté prohibido y, en su caso, verificar la adquisición de localidades.
A esas funciones se suma controlar que no se sobrepase el aforo autorizado o que los clientes no saquen a la calle bebidas despachadas en las barras interiores, denegar el acceso a partir del horario de cierre, prestar auxilio básico en caso de una emergencia, facilitar las inspecciones a los funcionarios acreditados para ello y avisar a los agentes de Policía o Guardia Civil en caso de incidente o alteración del orden.
Castilla y León es una de las diez comunidades que han regulado las funciones, derechos y obligaciones de los porteros que controlan el acceso a recintos de espectáculos públicos, junto con Cantabria, La Rioja, Madrid, Aragón, Cataluña y Valencia, Murcia y Baleares. La comunidad gallega, al igual que Castilla y León, tiene convocado en este momento las pruebas para obtener el carné profesional. La homologación en una comunidad no sirve para el resto. Cada una tiene su «título».