Aristidín. A Mercedes Milá le sonaba a medicamento el pseudónimo del nuevo concursante de ‘Gran hermano 12+1’ (Telecinco), el que ha pagado 69.100 euros por entrar en la casa. Pero ayer se descubrió que nada tiene que ver ni con pastillas ni con otros fármacos. Aristidín es el diminutivo de Arístides Alonso. Un acupuntor de 28 años, campeón de Euskadi de taekwondo y el mejor postor en la puja que organizó Ebay y la productora del concurso, Zeppelin, para subastar una plaza en el ‘reality’.
Pero, ¿de dónde ha sacado el dinero este joven de Derio? Pues Arístides –Aris, como le llaman sus más allegados– lo ha reunido con el apoyo de la familia, su sacrificio y el de Sheila, su novia desde hace cinco años. Quería irse a vivir con ella dentro de poco: 25.000 de los 69.100 euros eran los ahorros que tenían reservados para la entrada de un piso. El resto lo ha puesto su madre, su suegra, sus tíos... «A mis hijos les ha ido bien y tienen negocios», admite su abuela Celerina, que se resiste a hablar demasiado de la aventura que ha emprendido Arístides. «No estamos contentos, no nos gusta este circo», lamenta.
En Derio, la localidad vizcaína en la que creció Arístides –ahora vive en un caserío de Maruri (Vizcaya)–, nadie hablaba ayer de otra cosa. Allí son de sobra conocidas las ganas que tenía por vivir esa experiencia. «No nos ha sorprendido que entre. Sí que haya pagado por ello, pero era de esperar que participara algún día», cuentan unos jóvenes que se habían reunido cerca del portal donde reside Celerina. Recordaban que Arístides llegó a viajar hasta Guadalix de la Sierra hace algunas ediciones para ser testigo de la entrada de los ‘grandes hermanos’ de turno en la casa. Incluso fue entrevistado por Telecinco. Rober, un amigo de toda la vida, tiene claro de dónde procede toda esa ilusión por ‘GH’. «Lo hace por Montxito, él era un forofo del programa y quería entrar».
Montxito era Ramón, el hermano pequeño del nuevo ‘gran hermano’. Falleció hace cinco años, cuando solo tenía 21, como consecuencia de un cáncer. «Era su ojito derecho», dice Rober. No había pasado ni un año cuando su padre, también Arístides Alonso, moría por las mismas razones. Maestro de taekwondo y todo un mito de esta disciplina en el País Vasco, Arístides padre era muy querido en Derio y aún hoy, casi cuatro años después de su fallecimiento, los vecinos hablan de él emocionados. «Me daba clases sin cobrar para que siguiera. Era buenísima persona. Lo daba todo por los demás», rememora un antiguo alumno. Por eso, ante el drama de esta familia, el pueblo se volcó para ayudarles a afrontar los gastos de los tratamientos: organizaron veladas de boxeo y colocaron huchas en los establecimientos del pueblo. Pero allí no acabó todo. Poco después, la enfermedad volvió a la casa de los Alonso. El cáncer atacó a su hermana Teresa, aunque afortunadamente hoy está completamente recuperada.
«Quedarse en paz»
En el vídeo de presentación de ‘GH’, Sheila reveló que su novio quiere devolver el favor a sus paisanos de algún modo y así «quedarse en paz». Por eso, los 69.100 euros no le dolerán tanto sabiendo que serán destinados a Cruz Roja y que con ellos se ayudará a personas que sufren lo que ya ha sufrido su familia. «Estoy seguro que no hubiera entrado si el dinero no fuera para ayudar a gente como su hermano», defiende su amigo Rober.
A partir de mañana, será su tía la que tenga que sacar adelante el gabinete de acupuntura coreana que comparten en una sala del Gimnasio Doyan de Derio. Un local que Arístides padre fundó y que el nuevo ‘gran hermano’, aunque también practica artes marciales, traspasó. El de acupuntor es el único trabajo conocido de Aris en el pueblo. «Nunca le ha hecho falta trabajar. Siempre lo ha tenido todo», comentan unos vecinos.
Es la razón por la que, según creen, dejó el gimnasio en manos de un pupilo de su padre, Asier. Rober precisa que su amigo es una persona «muy ambiciosa y emprendedora, como su padre». Juntos intentaron abrir un bar en Derio, aunque finalmente el proyecto no salió adelante. Mañana, las puertas de ‘Gran Hermano’ se le abrirán de par en par para que su mayor ambición, cumplir el sueño de su hermano Montxito, se vea realizada.