Frío, mucho frío, intenso, con temperaturas inferiores a las habituales en estas fechas. Con este panorama meteorológico vendrá acompañado el mes de febrero, que desde la pasada noche ha dejado entrar la primera gran ola de frío a la Península. Segovia, como prácticamente el resto de la comunidad autónoma, tiene ya la alerta amarilla de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) para este jueves ante un descenso brusco en las temperaturas, que podría dejar mínimas de seis grados bajo cero en la provincia, y la naranja para el viernes, con una previsión de hasta -10º –la web del Ayuntamiento da hasta -11º el sábado–. ¿Y hasta cuándo? En principio, y según los datos que maneja la Aemet, hasta el domingo, que será cuando empiece a remitir. La entrada de aire frío procedente del continente europeo se empezó a notar en Segovia y su provincia desde la pasada noche. Y es que en la transición de ayer a hoy es cuando la Delegación Territorial de la Aemet tenía previsto que las temperaturas tanto máximas como mínimas cayeran entre seis y ocho grados.
La causa, según explica el delegado territorial de Agencia Estatal de Meteorología, José Pablo Ortiz, hay que buscarla en el sistema frontal que atravesará hoy de norte a sur y que abrirá la puerta para que una masa de aire frío invada la península. «Se trata de una masa que ha permanecido mucho tiempo sobre Centroeuropa y como la superficie del suelo está muy fría, al permanecer la masa en ella, se enfría cada vez más, y es la que va a entrar a la península por el noreste a partir de la madrugada del jueves», explica José Pablo Ortiz. Las mínimas para el viern , en la que podrían registrarse precipitaciones en forma de nieve por encima de los 700 metros, rondarán así los cuatro grados bajo cero en la capital. Si bien, la caída del mercurio con más intensidad llegará el sábado, cuando se esperan siete grados bajo cero en la ciudad y hasta de -10 en otros puntos de la provincia. «Se espera que el viernes y el sábado sean los días más fríos», advierte Ortiz. Pero no solo afectará a las temperaturas nocturnas, sino que las diurnas, que estos días atrás han rondado los ocho y nueve grados de máxima, descenderán también bruscamente a partir de hoy. Las previsiones hablan de máximas de dos grados para la jornada previsiblemente soleada de hoy y el sábado las máximas podrían quedarse en los mismos valores. «Ya el domingo todo apunta a que las temperaturas empiecen a recuperarse», añade el delegado territorial de la Aemet.
En el comunicado hecho público el martes, la Agencia Estatal de Meteorología advierte además de que la presencia de vientos de componente norte producirá una sensación térmica de frío inferior incluso a la que marquen los termómetros. Esta situación ocurrió ya el pasado fin de semana por la sensación térmica de los vientos procedentes de Centroeuropa. Las previsiones para estos primeros días de febrero sitúan así las temperaturas como las más frías en lo que va de invierno. Según se apunta desde la Aemet, la ola de frío más intensa se dio en febrero de 1956 y se prolongó desde el día 1 al 20 de ese mes, mientras que la segunda ola de frío más intensa se produjo en enero de 1971, cuando, por ejemplo, el aeropuerto de Villanubla, en Valladolid, registró 18,8 grados bajo cero, y el de Burgos bajó hasta los 22. La ola de frío de estos días será, según José Pablo Ortiz, la «cuarta o quinta más intensa desde 1950». La alerta ha puesto en marcha a los distintos operativos de Protección Civil, así como a los equipos con los que cuentan las distintas administraciones para poder afrontar las fuertes heladas que podrían afectar al estado de las carreteras, especialmente de las comarcales.Castilla y León será una de las comunidades más afectadas por esta ola de frío siberiana aunque lejos de las cotas alcanzadas en algunos países de Europa, que está causando estragos con mínimas de hasta 30 bajo cero. Aquí será especialmente dura en la provincia de Soria, donde según explicó el delegado territorial de la Aemet, José Pablo Ortiz, está previsto que las temperaturas caigan por debajo de los diez grados.Se trata, no obstante, de una masa de aire gélido que, según puntualizan desde Meteorología, suelen darse en estas épocas, cuando el invierno se encuentra ya avanzado, aunque normalmente con temperaturas más suaves, acordes a un mes de febrero más cálido.
Para hacer frente a la ola de frío, Fomento ha activado un dispositivo especial en carreteras, ferrocarril y aeropuertos. Renfe garantiza la disponibilidad de locomotoras de reserva en puntos estratégicos, así como personal de refuerzo. Dentro de las medidas adoptadas con motivo de la alerta meteorológica, destaca el refuerzo de personal en los cambiadores de ancho de vía para actuar en casos de acumulación de hielo, así como en la comprobación de los rodales en las estaciones anteriores al paso por el cambiador.Asimismo, y ante ante las previsiones de nevadas, Abertis autopistas ha activado su protocolo de emergencias destinado a facilitar la movilidad y la seguridad de la circulación en las autopistas AP-6, AP-51 y AP-61. El dispositivo contempla la movilización de hasta 100 personas en función del nivel de alerta y cuenta con 26 vehículos quitanieves y extendedores de sal –22 de ellos equipados con depósitos de salmuera–, distribuidos a lo largo de las 4 bases de vialidad invernal con las que cuenta la empresa.