Las secciones sindicales de CC OO y UGT en Iveco Valladolid firmaron el octavo expediente de regulación de empleo (ERE) después de recibir garantías de que la multinacional italiana adjudicará a la planta la fabricación de un nuevo modelo de furgón en 2014 una vez que reciba ayudas públicas para la inversión. Además, la dirección italiana de Iveco advirtió al comité de empresa de que la débil situación del mercado compromete la viabilidad de la factoría vallisoletana si sus trabajadores no siguen haciendo paradas de producción en forma de ERE.
Según informaron Juan Carlos Calvo y Raúl Santaeufemia, representantes de CC OO y UGT en Iveco, el fabricante de vehículos industriales ha demostrado con sus inversiones que mantiene su apuesta por Valladolid. Sin embargo, la práctica paralización de las ventas en los países de destino de la producción vallisoletana es una amenaza para su futuro, ya que la fábrica italiana de Suzzara tiene más capacidad, suministra modelos de Daily a países donde la actividad no está tan mal y podría asumir sin problemas el 100% de la producción actual de Valladolid.
En la actualidad, según explicaron los representantes sindicales, Iveco trabaja sin saber cuántos pedidos tiene para el mes de febrero. Ante esta situación, la dirección del fabricante asumió, de manera excepcional y en un plazo de tres días, un pedido de 240 unidades que estaban programadas en Suzzara. Esto obligó a la empresa a organizar un turno de trabajo el pasado sábado, domingo y lunes, a la vez que seguía negociando la aplicación de un ERE de suspensión. Finalmente, UGT y CC OO firmaron su conformidad y la factoría paralizará su producción 20 días antes del 31 de marzo. «Se trata de una situación puntual y no están las cosas como para perder pedidos», señalaron.
Por su parte, los responsables de automoción en UGT, Pedro Hojas, y CC OO, Miguel Ángel Brezmes, se felicitaron por el hecho de que Iveco se comprometiese a adjudicar un nuevo modelo a Valladolid e instaron a la Junta a tomar cartas en el asunto, a que materialice la ayuda comprometida y haga de mediadora ante el Gobierno central para que aporte la suya. «Los trabajadores ya hemos hecho nuestro sacrificio y lo hemos puesto todo por nuestra parte; ahora falta que la Junta haga realidad lo prometido».