Muchas caras conocidas del mundo de la cultura y de las instituciones segovianas han acudido esta mañana a la iglesia de La Trinidad a dar el último adios al.escultor Jose María García Moro, que falleció el sábado en su domicilio segoviano, en la calle Vallejo, a los 79 años de edad. Cientos de personas llenaron el templo, en una ceremonia en la que se ha destacado la huella que García Moro ha dejado en la ciudad. como señaló el alcalde, Pedro Arahuetes, quien destacó su carácter entrañable y dialogante. La Real Academia de San Quirce, de la que era miembro de número, le va a dedicar una sesión necrológica.Su director, Rafael Cantalejo, ha lamentado su pérdida y ha definido al escultor como «un gran artista plástico que tenía la humildad de los grandes». La brillante trayectoria artística del escultor se caracterizó por su estilo artístico de figuración, abstracción y geométrico en espacios públicos. Miembro de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce, el popular escultor y pintor había fijado su residencia después de vivir en otras ciudades como Puerto Rico y Nueva York. Licenciado en Bellas Artes, ejerció la docencia como profesor de la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Segovia, de cuya dirección también formó parte. Tras una larga carrera artística realizó su última intervención en Segovia, el 1 de agosto de 2009, dentro del Festival OxigenArte.
En su haber se encuentran trabajos de estudio y esculturas de tipo monumental, aunque las intervenciones artísticas en plena calle han sido sus preferidas y por las que se le conoce y reconoce en el sector. Su despedida del arte consistió en la repetición de una actuación de 1966, en la que decidió compartir su proceso creativo son los viandantes y llenó la avenida Fernández Ladeda de Segovia de formas escultóricas de diferentes tamaños y de numerosos colores, que dejó al público para que las colocasen a su libre elección. Moro es también autor de la escultura dedicada al folclorista Agapito Marazuela, y situó sus talleres en el centro de Segovia y en el Torreón de Los Mercado, en la localidad segoviana de Lastras del Pozo. El Museo Esteban Vicente de Segovia editó el año pasado un compendio sobre la trayectoria del artista con tres tomos dedicados a su obra, que tuvo a los años 80 y 90 como los más prolíficos.