Alumnos del colegio Los Maristas en la delagación de El Norte de Castilla de Segovia. / Toño de Torre.
El físico, filósofo y teólogo Isaac Newton dijo hace más de cuatro siglos que «los hombres construimos demasiados muros y no suficientes puentes». Aquella sentencia sigue, por desgracia, hoy en vigor. Los alumnos del colegio Nuestra Señora de la Fuencisla hacen suyas esas palabras. Los Maristas de Segovia recogen aquella reflexión en el manifiesto que han presentado y leído a lo largo de la mañana a responsables y representantes de distintas instituciones y entidades de la sociedad local. Es su particular homenaje en la conmemoración de la Jornada de la Paz y la No Violencia.
Los alumnos también han repartido tarjetas con el más reconocible de los símbolo de la concordia, el entendimiento y de la convivencia pacífica: decenas de paloma coloreadas han llevado ese mensaje que ha irrumpido en la vida cotidiana de la capital para hacerse presente a pie de calle y alzar su voz en favor de la paz.
«Nosotros queremos gritar al mundo que deje las guerras a un lado y que en las naciones de todo el mundo reine la paz», apelan los escolares en ese manifiesto que han defendido también en su visita a las oficinas de la delegación de El Norte de Castilla.
La comunidad educativa de los Maristas ha distribuido a lo largo de la mañana ese ambicioso anhelo en contra de la violencia. En ese alegato en voz alta, los escolares reivindican que «lo opuesto de la guerra no es la paz, sino la fiesta». «Es necesario llegar a vivir con plenitud y alegría», agrega en manifiesto.
«Creemos que no hay paz sin justicia y que no hay justicia sin amor; por eso reivindicamos un mundo justo donde todos los seres humanos seamos capaces de amarnos por encima de ideologías, religiones y culturas», apelan los alumnos, que también han sido recibidos en el Ayuntamiento, la Diputación y el campus privado de IE Universidad, entre otras instituciones.
Los estudiantes recurren a otra frase célebre, la pronunciada por Eleanor Roosevelt. «No basta con hablar de paz; uno debe creer en ella y trabajar por conseguirla». Los Maristas de Segovia ya han sembrado su semilla.
Después de ese recorrido, los alumnos se han congregado en San Millán para entonar esa voz unánime en favor de la paz.
No ha sido el único centro que se ha sumado a las celebraciones de esta jornada. Escolares del Fray Juan de la Cruz también han rendido visita a la Corporación Provincial, donde a media mañana han entonado dos canciones para poner banda sonora a esa pacífica reivindicación. Por su parte, el colegio Santa Eulalia también ha conmemorado esta jornada con música. Talleres, coloquios y dramatizaciones en las que han colaborado estudiantes del instituto Andrés Laguna.