Ángel Corella soñaba con volver a casa, a España, y crear aquí el germen de una compañía similar al Royal Ballet de Londres o el American Ballet. Pero para eso hacían falta mucho más de los 1,2 millones que cada año le daba la Junta de Castilla. Así que el bailarín finalizó su convenio con la Junta de Castilla y abandonó a finales de 2011 todos los proyectos que situaban a La Granja de San Ildefonso (Segovia) como capital de la danza española. «No es culpa de nadie sino de la crisis. Incluso he llegado a poner dinero de mi bolsillo y llegó un momento en que era imposible mantener la viabilidad», explicó Ángel Corella en el teatro Calderón, donde actúa entre el 13 y el 15 de enero con 'Black Swan'. Corella negó que hubiera malas relaciones con la Consejería de Cultura y aseguró que «la decisión ha sido entendida por ambas partas y no ha habido peleas». El artista lamentó que en España haya un gran crecimiento de la música sinfónica y sus programaciones y la danza reciba escaso apoyo. «Hay 50 sinfónicas y ni siquiera una compañía nacional de danza». Un sueño que él acaricia desde que decidiera crear hace diez años una fundación para promocionar esta especialidad y lograra, desde 2007, crear el Ángel Corella Ballet. Tras el adiós a una relación que ha durado cuadro años (2008-20011), el bailarín considera que los 1,2 millones que recibió el último año (con un recorte de un 20%, según sus palabras) «se ha estirado y exprimido», con más de 50 actuaciones en Castilla y León y otros tantos programas educativos con los más jóvenes.
Respecto a las tres actuaciones que ofrecerá entre el viernes y el domingo en el teatro Calderón, Corella ha seleccionado tres piezas propias. Arrancará con el III acto de 'El lago de los cisnes', pieza que ya estrenara en este mismo escenario en febrero del 2010. Le seguirán las piezas 'Who cares?', un guiño a la música de jazz, y 'Suspended in time', con música de la Electric Light Orchestra (E.L.O.) y en la que bailará el propio Corella. «Será un espectáculo entregado y variado y esperamos que convenza al público», deseó el bailarín.