La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Valladolid condenó hoy a siete de los ocho imputados en el marco de la ‘Operación Lobezno’ contra el tráfico de drogas a penas que van desde un año y seis meses de prisión a cuatro años y medio. En concreto, las mayores penas fueron para Diego Ángel L.P., cabecilla del grupo, conocido como ‘El Cojo’ y considerado colaborador de ‘El Rubio’ y su lugarteniente, Miguel Ángel G.A., a los que se les impone cuatro año y seis meses de cárcel a cada uno.
El presidente de la Sección, Feliciano Trebolle, adelantó el fallo de la sentencia -que es firme ya que todas las partes renunciaron a interponer recurso- después de que los letrados de los siete acusados llegaran a un acuerdo con la Fiscalía para rebajar la petición de penas que inicialmente recogía en su escrito de acusación. El octavo imputado, Marcos A.G., que cuando se produjeron los hechos trabajaba de portero del club Latino, no acudió hoy al juicio al encontrarse hospitalizado tras sufrir un accidente. El imputado será juzgado el próximo mes de febrero después de que no quisiera aceptar una reducción a la pena de cuatro a tres años de cárcel, según explicó su abogado.
Así, Diego Ángel L.P. fue condenado a tres años y tres meses como autor de un delito de tráfico de drogas con la concurrencia de la circunstancia atenuante de drogadicción además de al pago de una multa de cien euros. También se le considera autor de un delito de atentado a agente de la autoridad por el que se le impone un año y tres meses de prisión. Inicialmente, el fiscal reclamaba para el principal acusado en este operación casi nueve años de cárcel, cinco de ellos por un delito de tráfico de drogas al ser la persona que se encargaba de organizar la distribución de las sustancias estupefacientes, que se llevaba a cabo en Tordesillas, y que luego los otros imputados destinaban al menudeo. Además, estaba acusado de un delito de tenencia ilícita de armas de fuego cortas por el que solicitaba dos años y cinco meses de prisión y de atentado a agente de la autoridad por el que pedía otro año y seis meses.
En cuanto a Miguel Ángel G.A., conocido con los apodos del ‘cordobés’, ‘francés’, flaco’, considerado el lugarteniente de ‘El Cojo’, la Sala le condena a tres años por el delito de tráfico de drogas de las que causan grave daño a la salud con la circunstancia analógica de drogadicción y a una multa de 200 euros, además de a otro año por tenencia ilícita de armas y seis meses más por falsedad documental. En su escrito de acusación, el fiscal solicitaba ocho años y cinco meses, cuatro por tráfico de drogas, dos años y cinco meses por tenencia ilícita de armas y dos más por falsedad en documento mercantil.
Según su relato de los hechos, se trataba de la persona que distribuía las sustancias a terceros dedicados al menudeo en Tordesillas y zonas próximas de la provincia. “Llevaba a cabo la ejecución material de las instrucciones de Diego tanto para la recogida y entrega a terceras personas de droga y el cobro de las cantidades a tales terceros, como la compra y venta de vehículos con el dinero procedente de tal actividad”, precisaba el fiscal en su escrito.
Luis Miguel A.A., que se dedicaba a vender a terceros, para el que se pedían cuatro años de prisión ha visto rebajada en un año su condena, también por un delito de tráfico de drogas y con la aplicación, de nuevo, de la atenuante analógica de drogadicción. Deberá pagar una multa de 3.000 euros.
Por su parte, para Rubén R.P., que compraba las sustancias al anterior condenado, la pena es de un año y seis meses de prisión por el mismo delito con la atenuante de drogadicción y la agravante de reincidencia, aunque la pena podrá sustituirse por el pago de una multa de tres euros diarios durante tres años.
La misma pena de prisión recayó en José Evelio P.R. que según el fiscal “compatibilizaba su labor como vendedor de cupones de la ONCE con la venta de cocaína que le suministraba Miguel Ángel G.A.”. La condena supone una reducción frente a los tres años que reclamaba inicialmente.
También fue condenada a la misma pena de cárcel Sandra M.A., pareja de Luis Miguel A.A., que intervenía y participaba de la actividad cuando el no podía y para la que el fiscal había reclamado tres años. Asimismo, tendrá que hacer frente al pago de una multa de 1.500 euros.
El último de los imputados que hoy se sentó en el banquillo fue Óscar L.V., al que se le atribuía la venta de cocaína que le proporcionaba Miguel Ángel G.A. y de la que era consumidor, cuya financiación conseguía parcialmente a través de la venta a terceros de marihuana, que cultivaba en su vivienda de Aldeamayor de San Martín. La Audiencia le condenó a un año de prisión por tráfico de drogas de las que no causan un grave daño a la salud y al pago de una multa de 2.000 euros.