El economista y pensador, Eduard Punset, afirmó hoy en Salamanca que los jóvenes tienen “el gran compromiso” de liderar la salida de la crisis, de una “situación que no es cómoda” y les recordó que en este aspecto tienen “una responsabilidad enorme”, porque si lo hacen mal, no se lo perdonarán.
Punset, que presentó su libro, ‘Excusas para no pensar’ en el marco del Salamanca Social Science Festival, explicó que “al igual que en la antigüedad, cuando la manada estaba en una situación de crisis, siempre se buscaba un liderazgo joven que pudiera recogerse los pantalones, y si la crisis era atravesar un río, que lo cruzara para alentar a los demás a hacerlo después” y en esta tarea, auguró que las nuevas generaciones “no se van a equivocar”.
Por otro lado, Punset se refirió a los “tres grandes descubrimientos” de las ciencias sociales de los últimos años, posibilitados por la “irrupción de la ciencia en la cultura popular”.
El primero de ellos es en su opinión la demostración de que “el 90 por ciento” de las decisiones que adopta el ser humano, se hacen desde el inconsciente y no están motivadas por la parte racional y detalló que “la parte consciente del cerebro echa al inconsciente cantidad de información que no puede analizar”. Fiándose de la intuición, añadió, “hay más posibilidades de acertar”.
Después de llegar a esta conclusión, afirmó que el hombre se ha colocado “en un pedestal humilde, al saber que se puede equivocar, que no sabe como tomar decisiones adecuadas” y que es “el inconsciente” el que decide.
El segundo “descubrimiento”, continuó, es que “realmente” la experiencia individual “también sirve” para incidir sobre la estructura genética y cerebral de la gente. En este apartado confesó que hay una importante “división” entre los científicos, aunque a su juicio el hombre “está programado, pero para ser único”.
Sobre este aspecto incidió y añadió que precisamente, lo que “separa” al hombre del resto de los animales son “las redes sociales”, es decir, “los contactos, el intercambio de conocimiento entre unos y otros, las enfermedades, los chismorreos y los genes”.
Punset recordó teorías antiguas en las que se afirmaba que los hombres se diferencian de los animales porque “sabían fabricar herramientas”, cuando había chimpancés que “fabricaban zapatillas” para trepar por los árboles y no hacerse daño.
Por último, citó una experiencia que desarrollaron en Columbia hace 26 años y gracias a la cual se demostró “algo que ya se intuía”, como era que “lo que no se haga entre los 4 y los 12 años, se olvida” y ahí juega un papel importante la creatividad, que en ocasiones se pierde porque se fomenta una jerarquía de competencias en la que primero se situaba a “la física, después a las matemáticas y por último a la danza”, por ejemplo.