El número de inmigrantes regularizados creció en la Comunidad durante el año 2009, con 5.254 extranjeros más que en el ejercicio anterior, hasta los 175.516, lo que representa un 3,09% más frente al 7,1% nacional, donde también repuntó la cifra de extranjeros en casi 320.000 personas. A esta evolución contribuyó de gran manera el crecimiento de 3.235 foráneos en el último trimestre (un 1,88% más que los tres meses anteriores), con lo que en el segundo semestre del año se rompió la evolución negativa en relación a la llegada de extranjeros a la Comunidad, que durante año y medio había caído constantemente, desde que se alcanzaran los 167.884 en septiembre de 2008.
Así, según datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración consultados por la Agencia Ical, el registro de inmigrantes creció en todas las provincias respecto al año anterior excepto en León, territorio que abandonaron más de 1.100 personas extranjeras con su situación legalizada, el 4,26% de los que allí residían al término de 2008, con lo que la cifra total es de 25.054 foráneos, una sexta parte del total de la Comunidad.
En cuanto al resto, la provincia que experimentó un mayor crecimiento fue Salamanca, con un 7,67% más, es decir, 1.181 personas (hasta las 16.578 totales). Le siguen Valladolid y Zamora con dos aumentos porcentuales muy similares, del 5,5 y 5,7%, respectivamente, pero con características muy diferentes en cuanto a datos absolutos. En el primer caso se trata de una provincia que acoge casi el 20% de los inmigrantes de la región, y que vio ganar 1.714 personas de fuera, la mayor de la Comunidad en relación a 2008 en términos absolutos. En Zamora, el aumento fue de 492 inmigrantes, hasta alcanzar la cifra de 9.121.
Segovia es también una de las provincias de Castilla y León donde más personas de fuera llegan de forma habitual, con 24.434 en total, gracias al crecimiento en el último año de 1.134 personas, un 4,87%. De forma similar se comportó Palencia, con un incremento en el número de foráneos del 4,83%, con 348 más, hasta llegar a los 7.560 totales, la más baja de toda la Comunidad.
Burgos registra muchas similitudes con Valladolid, ya que son dos de las provincias más avanzadas económicamente de la región. Así, la burgalesa aumentó un 3,06% el número de extranjeros, con 1.040 más, con lo que se sitúa en los 34.995, otra quinta parte de la población inmigrante.
Ávila es la sexta provincia que más foráneos acoge, con 15.288 totales, cifra que se alcanzó tras experimentar un aumento del 2,05% en 2009, porcentaje que se traduce en 307 personas más. La última es Soria, que con un crecimiento del 1,61% (152 más), sitúa el número de extranjeros en 9.612.
Rumanos
A diferencia de ocasiones anteriores, el colectivo búlgaro pierde ligero peso en la Comunidad, con un 2,7% menos de personas, es decir, 780, que se vieron obligadas a regresar a su país a causa de la situación económica, ya que a la dificultad de encontrar un empleo para estos colectivos se suma la crisis, que por lo general afecta aún más a la población inmigrante. En todo caso, los búlgaros se mantienen como el segundo país extranjero más representado en la Comunidad, con 28.065, sólo por detrás de los procedentes de Rumanía, que sí experimentaron un importante crecimiento del 6,4%, 1.960 personas, hasta situarse en los 32.404.
Por provincias, el número de ciudadanos procedentes del estado rumano cayó en 2009 en Ávila, León y Soria, hasta las 3.725, 2.550 y 1.475, respectivamente, mientras que aumentó en el resto. En cuanto los búlgaros, la mayoría de las provincias se sitúan en torno a la media regional y pierden habitantes de este país. Sólo Zamora gana alrededor de 80 ciudadanos búlgaros legales.
El hecho de que los llegados de ambas nacionalidades, tanto de Rumanía como de Bulgaria, suponen una tercera parte del total de extranjeros en la región, agranda aún más su cuota con respecto a la Europa Comunitaria, una vez reconocido su libre movimiento a través del viejo continente desde el 1 de enero de 2007. En este sentido, el colectivo supone más de dos terceras partes del total europeo (67%), que contempla algo más de 90.000 personas. De hecho, tras ambos, sólo Portugal tiene una fuerte presencia en Castilla y León, que es histórica, con 16.692 personas, 874 más que en 2008, algo lógico debido a la cercanía del país luso y el crecimiento de las relaciones con la Comunidad.
Incremento extracomunitario
Fuera de la Unión Europea (los países europeos que no pertenecen a la UE prácticamente no tienen presencia en la región), destaca el caso africano, donde Marruecos predomina en Castilla y León con 22.470 personas, el 81,7% de todos los procedentes del continente negro. De hecho, el crecimiento de casi un millar de personas llegadas desde el país norteafricano el pasado año se corresponde de idéntica forma con el aumento registrado por todo el continente, que en estos momentos cuenta en la Comunidad con una colonia de 27.502 personas.
A continuación, se sitúan los llegados desde Sudamérica, aunque al contrario que en África, los inmigrantes que alcanzan Castilla y León y deciden vivir en la Comunidad están más repartidos. En este sentido, el país que exporta un mayor número de personas en la parte sur del continente americano es Colombia, seguida de Ecuador.
En el primer caso, la cifra descendió en 270 personas en relación a 2008, y se sitúa en 12.895 personas, mientras que en el segundo se reduce en sesenta ecuatorianos, hasta las 9.930.
Por último, en lo que se refiere a Asia, la República China es con diferencia la máxima representante de la población de este continente en la región. Así, los 3.163 chinos con tarjeta de residencia en la Comunidad –cifra casi idéntica a la de 2008– representan seis de cada diez asiáticos en la región (5.521). El segundo país, a mucha diferencia, es Pakistán, con 998, de los que llama la atención que el 85% se encuentre en Burgos y León.