El escritor vallisoletano
Miguel Delibes ha fallecido a los 89 años después de una larga enfermedad. El ex director de EL NORTE ha fallecido en su casa de
Valladolid alrededor de las siete y media de esta mañana. El estado de salud del que fuera director de EL NORTE DE CASTILLA de 1958 a 1963 empeoró en las últimas horas. A Delibes se le había diagnosticado un cáncer de colon en 1998, del que fue operado meses después.
La capilla fúnebre se instalará en el Ayuntamiento de Valladolid a partir de las 12 de la mañana. Antes, el escritor ha sido traslado al Cementerio de El Carmen. Delibes ha recibido importantes premios literarios como el Príncipe de Asturias y el Premio Cervantes.
Semblanza
Miguel Delibes ha sido el novelista castellano con mayúsculas. Su obra literaria abarca toda la segunda mitad del siglo XX. Miguel Delibes siempre escribió como él era; su literatura era un reflejo fiel de su persona. Ha dado siempre una dimensión ética a su narrativa, conjugándola magistralmente con la estética literaria. “Mi vida de escritor –confesó él mismo- no sería como es si no se apoyase en un fondo moral inalterable. Ética y estética se han dado la mano en todos los aspectos de mi vida”.
Sus
novelas, sus escritos periodísticos, sus
crónicas de viajes o
libros de caza son un retrato fiel, y no pocas veces crítico, de las tierras y los hombres de su Castilla natal, así como un alegato en favor de la naturaleza y de la perfecta armonía entre el hombre y su medio natural.
Miguel Delibes es, pues, el novelista de Castilla y el novelista de la naturaleza. Pero desde su paisaje y desde su Castilla natal, trasciende a una dimensión universal y sus personajes son vivos retratos del hombre de la segunda mitad del siglo XX.
Delibes ha sido, además, una personalidad y un escritor independiente. Lo ha demostrado en su larga carrera periodística -desarrollada en su mayor parte durante la dictadura franquista-; en sus novelas y ensayos y, también, en su actitud y trayectoria biográfica. Si se ha puesto del lado de alguien ha sido siempre -lo mismo en la realidad que en la ficción- del lado de los perdedores, que es tanto como decir.