En la comarca de Sanabria se registró un aumento del 10,65% de la producción de basuras de enero a noviembre del pasado año respecto al anterior. Así en 2009 se superaron las 4.774 toneladas frente a las 4.314 registradas el año anterior.
A primeros de diciembre finalizó el periodo de alegaciones previo a la aprobación del proyecto de la planta de trasferencia de residuos de Cernadilla, encargado por el Consorcio Provincial de Recogida de Residuos, y la previsión es que esté construida a lo largo de 2010.
La inversión prevista es de 700.000 euros, que financiará el Consorcio Provincial.
La clausura de la Planta de Palacios ha obligado al Consorcio a estudiar un emplazamiento alternativo en la comarca y ante las quejas de los ayuntamientos por los elevados costes de transporte para hacer el traslado a las plantas de San Vitero y Castrogonzalo. El Ayuntamiento de Cernadilla fue el único que ofreció suelo para la instalación. El proyecto está ahora en fase de concesión de licencia ambiental.
La entrada en funcionamiento de la planta provisional móvil se retrasó, ya que estaba previsto que comenzara a funcionar a finales de diciembre, según el presidente del Consorcio y Vicepresidente de la Diputación, Aurelio Tomás.
El proyecto eleva la inversión a 690.717 euros para las nuevas instalaciones. Ha sido redactado por el CIIR Consultora y el ingeniero Carlos Andrés García.
La planta, de acuerdo al proyecto, cumple las condiciones técnicas que establece la Unión Europea de minimizar los costes de explotación, ya que un solo operario está capacitado para controlar el manejo de la planta, además de la implantación de sistemas de compactación de elevado rendimiento y la reducción en el coste de tiempo y mantenimiento.
La inversión más importante es la de dotación de equipos, con 216.555 euros, y, en segundo lugar, la urbanización de los terrenos, con 144.214 euros. El coste de la construcción de los accesos a la planta desde la carretera N-525 se eleva a 52.028 euros. La construcción de las estructuras supone 35.815 euros y la caseta de control prefabricada, 6.179 euros.
La planta consta de una zona de control conectada a la báscula de pesado mediante ordenador, que trasmite los datos de los residuos que ingresan en el centro. La zona de control tiene dos casetas prefabricadas que servirán de oficina y almacén. Estará cerrada con valla y muro y rodeada de zonas verdes. En una segunda zona se instalará el muelle de carga con semiremolque para la recepción de los residuos. En una tercera área se localiza el muelle de descarga a 5,5 metros por encima de la zona de carga, con acceso en rampa. Los equipos a instalar constan de dos tolvas de carga y un semiremolque de tres ejes de piso móvil en acero inoxidable.