La revisión del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico Artístico de Toro permitirá dotar de mayor protección algunos entornos claves para la ciudad, como las barranqueras o el puente de piedra, así como revitalizar el casco antiguo. Así lo ha asegurado el alcalde de Toro, Jesús Sedano, quien resalta que la revisión de este planeamiento urbanístico permitirá que estos enclaves pasen a ser considerados «de primer orden» para la ciudad, ya que «los tenemos que cuidar tanto desde el punto de vista medioambiental como patrimonial».
Además, el mandatario municipal explicó que con la revisión del Plan Especial, el Ayuntamiento de Toro «pretende llevar a la práctica y perfeccionar todas aquellas circunstancias en las que, a la hora de aplicar este plan, surgían algunas complicaciones, como los remates de alero que generan ciertas polémicas y ciertas interpretaciones».
De hecho, subrayó Sedano, no sólo se pretende dotar de mayor protección «a todos aquellos elementos de entidad patrimonial», sino «al mismo tiempo conseguir una configuración de la trama urbana del casco histórico muy singular». De un modo específico, el equipo de Gobierno del Partido Popular pretende «revitalizar el casco histórico de Toro con las nuevas normas que se van a aplicar cuando pueda entrar en vigor el Plan Especial», y que hasta el momento ha sido aprobado, de forma inicial, por el pleno.
A juicio del alcalde, la nueva normativa permitirá al Ayuntamiento «poder avanzar, pero sin perder la personalidad del casco histórico». Para tratar de revitalizar este espacio, se tendrán en cuenta nuevas normas para solventar situaciones como los aprovechamientos bajo cubierta, que han suscitado «interpretaciones erróneas y trataremos de aplicar esa experiencia para conseguir unos resultados que consideramos bastante importantes».
Del mismo modo, destacó que el nuevo planeamiento urbanístico que se aplicará en el ámbito del plan especial, se recogen nuevas «zonas de protección integral» y que afectan a entornos como el de las barranqueras, que engloba la cornisa natural de Toro o el antiguo puente de piedra.
Sobre la zona de las barranqueras, la memoria vinculante elaborada por la empresa Cotesa aconseja la elaboración de un estudio que permitiera «conocer, proteger y establecer las medidas de valorización sobre el conjunto del valor cultural, ambiental y paisajístico» de la cornisa natural que forman los barrancos.
Reducir riesgos
Este documento, a juicio de Cotesa, debería orientarse a la reducción de los riesgos naturales de las barranqueras, tales como la erosión o los deslizamientos, y también debería establecer mecanismos para la eliminación o reducción de efectos negativos de determinados elementos sobre el paisaje, tales como los vertidos acumulados en la zona. Para el equipo redactor de la memoria, también sería imprescindible valorar las barranqueras de Toro como un «elemento característico del paisaje y configurador de la imagen del conjunto histórico», así como identificar y proteger aquellos elementos de valor cultural presentes en este espacio natural.
Del mismo modo, este documento técnico debería servir para habilitar mecanismos de integración de la naturaleza y actividades de ocio y de recreo que sean compatibles con los valores naturales, culturales y paisajísticos de Toro y para mejorar la integración de la ciudad con los espacios de ribera y valorizar la cornisa natural sobre el Duero como «un elemento característico del paisaje».
En esta memoria vinculante se detalla que el plan tendrá en cuenta «la necesidad de abordar algunas situaciones particulares de la ciudad y de su patrimonio artístico y cultural». Así, este planeamiento aborda la protección global del patrimonio a través de dos vías. Por un lado, las condiciones generales de uso, volumetría o estéticas, que se definen con el objetivo de preservar al máximo las tipologías tradicionales de edificación, habilitando aquellas actuaciones sobre el mismo que, garantizando la preservación de sus valores culturales, permitan introducir garantías para su sostenibilidad social y económica.
La segunda vía es el catálogo de elementos protegidos, que constituye «un mecanismo básico para la protección de aquellos elementos integrantes del patrimonio de Toro de singular valor».