Rebajas, grandes ofertas, promociones especiales o incluso en otros idiomas 'sales', 'rebaixes'o 'promoçoes' son algunos de los carteles que lucen los escaparates de las tiendas más céntricas de la capital palentina. Y es que, por si alguien aún no se había enterado, las rebajas de enero arrancaron ayer de forma oficial, y más agresivas que nunca, con descuentos iniciales a partir del 40% , a mitad de precio e incluso de hasta el 70%, con el objetivo de remontar un año flojo en ventas o, al menos, rematarlo lo mejor posible.
El primer día de rebajas arrancó con gran afluencia de público desde primeras horas de la mañana y largas colas de espera en los probadores y ante la caja en las grandes franquicias de moda femenina de la Calle Mayor, y con el constante trasiego de viandantes por las calles más céntricas de Palencia. Pero eso sí, el panorama en los establecimientos del pequeño comercio palentino distaba bastante de esa imagen de locura desmedida y compras compulsivas.
Aún así, las cifras de ventas del primer día se encuentran dentro de la previsión de la agrupación de comerciantes Palencia Abierta, que espera que las rebajas comiencen hoy a alzar el vuelo y se vea reflejado en un aumento de las ventas. «El primer día por la mañana siempre hay algo de movimiento, pero las grandes colas siempre se ven en las franquicias, aunque posiblemente éste sea un perfil de consumidor distinto al del pequeño comercio, porque es sobre todo gente joven», señala el presidente de la asociación de comerciantes, Domiciano Curiel, quien añade que, aunque sí que se ha notado un repunte de clientela, la compra esta vez ha sido de menor importe.
Descuento sobre descuento
La complicada situación económica está afectando también a las costumbres sociales, y aunque la clientela en general no espera las rebajas para comprar algo que había visto con anterioridad, sí que es más común que el cliente salga a echar un vistazo durante la temporada de descuentos y retrase unos días su adquisición para, de esta forma, llevárselo más barato.
Pero las rebajas han tenido sus antecedentes con varios meses de continuas promociones y descuentos sobre descuentos. Una fórmula que ha pretendido incentivar el consumo en unos clientes que han visto mermado su presupuesto por la crisis económica o que han optado por reducirlo ante la incipiente fiebre ahorradora. Un fenómeno atractivo para el consumidor del que aún no se conocen sus posibles efectos adversos. «Se ha empezado con descuentos fuertes, porque ya había promociones anteriores y las rebajas cada vez son más agresivas. Pero el problema es que las rebajas duran dos meses y llega un momento en el que ya no puedes bajar más el precio porque vendes por debajo del costo, lo que supone entrar en una venta con pérdidas», asegura Curiel sobre este «arma de doble filo que provoca que los comercios pierdan tanto el dinero como el producto», según explica.
«Las rebajas han estado muy tranquilas. ¿Cómo van a tener éxito si llevamos más de un mes con descuentos? Ya está todo vendido y comprado», insiste la presidenta de la Asociación de Comerciantes de Palencia (Acopa), Pilar Abad, quien insta a la Junta de Castilla y León a que quite la Ley de Comercio si no puede controlar su aplicación. «Esto es una guerra, y desde hace días ha habido unas colas tremendas en franquicias de ropa femenina. Si la administración no puede controlar eso, que quite la ley y que cada uno ponga las rebajas cuando quiera, porque esto desfavorece la seriedad del comercio y perjudica al comercio tradicional de la ciudad», matiza Pilar Abad, quien no espera que éstas sean unas buenas rebajas, y tampoco se muestra positiva respecto a los resultados de la marcha de la pasada temporada, especialmente en el comercio textil. Un sector que se ha visto afectado por una temporada floja, que no ha cubierto las expectativas ni las ventas de otros años, según asegura el presidente de Palencia Abierta.
Se trata de un descenso en las ventas que la presidenta de la Federación del Comercio Palentino, María Jesús Montequi, atribuye no sólo a la complicada situación económica, sino también a las «benignas temperaturas del otoño», que ha permitido al cliente retrasar sus compras de ropa de abrigo.
Lo que nos espera
El presidente de la asociación de comerciantes, Palencia Abierta, Domiciano Curiel vaticina que, si se mantienen está tónica en las ventas y el aumento del desempleo, al flojo 2009 le seguirá un «duro y complicado 2010», que obligará a muchos comerciantes a cerrar sus negocios ante la imposibilidad de hacer frente a los pagos que le apremian. «Hay comerciantes que tienen problemas de pagos desde la pasada primavera, y si la banca no ayuda a los trabajadores autónomos, van a existir serios problemas económicos», apunta Domiciano Curiel, quien insta a la inspección a vigilar más a las grandes cadenas para que cumplan la normativa que prohibe comprar más producto para vender en estos días, «porque vendemos todos y no se está cumpliendo para nada la Ley de Comercio, y mucho menos las grandes cadenas», recalca también.
Por su parte, la presidenta de la Federación del Comercio Palentino, María Jesús Montequi, espera que la afluencia de público y el aumento de ventas sea algo escalonado en el tiempo y se vaya animando en los próximos días, ya que hasta el momento las rebajas en los pequeños establecimientos se han presentado más flojas que en años anteriores, según considera María Jesús Montequi. «Se ve mucha gente por la calle, pero no con un exceso de bolsas, aunque en las grandes franquicias sí que hay gran afluencia de público, sobre todo chicas jóvenes», señala María Jesús Montequi, quien define el primer día de rebajas como «muy normal», y atribuye el incremento de público a los cambios que se realizan después del día 6 de enero, porque, aunque sabios y magos, los reyes han vuelto a equivocarse.
Dos meses por delante
Así que las esperadas rebajas de invierno vuelven a reinar desde ayer en los comercios de la capital palentina. El gran reto de los comerciantes desde ahora y hasta que terminen el próximo 6 de marzo, dentro de dos meses, es que los consumidores se acerquen a los establecimientos y disfruten de fuertes descuentos que les ayuden a superar la famosa cuesta del mes de enero, ahora aún más costosa.